Francesca Cavallo: "La literatura infantil es muy política porque presenta una visión del mundo"
La escritora italiana Francesca Cavallo, autora de Cuentos de Niñas rebeldes, ahora publicó Cuentos del espacio para hombres del mañana.
Luego del suceso internacional de Cuentos de Niñas Rebeldes, la escritora italiana Francesca Cavallo vuelve con un nuevo proyecto literario para los hombres del mañana. Sobre ese proceso, la autora cuenta a BAE Negocios: "Al principio creí ya se había dicho mucho acerca de los varones y que era momento de hablar de las niñas. Pero después del nacimiento de mi primer sobrino, me di cuenta que se enfrentaban al mismo desafío, que siempre encontraban estereotipos. Los varones siempre asociados con superhéroes, con personajes masculinos que eran muy fuertes desde lo material y lo físico pero rudimentarios desde lo emocional, el desarrollo emocional. Fue así que surgió este libro.
Francesca Cavallo habla sobre Cuentos del espacio para hombres del mañana
—¿Hiciste un estudio el rol de los varones en los cuentos infantiles?
— Me di cuenta que si no creíamos que las chicas eran siempre sumisas, ¿por qué creíamos que los varones debían ser agresivos?. Una parte de mí todavía creía en este estereotipo de los varones como una personalidad más agresiva. Entonces, ¿podría ser que hayamos construido una especie de cultura en la que inherentemente, ya estamos pensando en la sumisión de las mujeres y la agresividad de los varones? ¿Cómo se creó ese estereotipo de masculinidad?. Me di cuenta que tenía que empezar a explorar la identidad masculina desde el punto de vista antropológico, social y psicológico. A través de esta investigación iba a poder descubrir aquellos pilares que hay que poder reconstruir para ofrecer a los varones nuevas formas de percibirse a sí mismos.
— ¿Este libro de alguna manera también está dirigido al adulto?
— Creo que la literatura infantil es un género único y singular en el sentido de que une a distintas generaciones porque nos une con las nuevas generaciones al contar esos cuentos pero también nos une con nuestro propio pasado como adultos que alguna vez fuimos niños y niñas. De esas frases que interiorizamos cuando estábamos creciendo. Nos da la oportunidad de sanarnos a nosotros en las fracturas que hayamos podido tener y que hayamos interiorizado a medida que fuimos creciendo. Y también es muy emocionante cuando algunos hombres ya grandes se acercan y me dicen que lloraron al leer mi libro por todas las oportunidades que se habían perdido de intercambiar y de compartir con sus padres.
— Se avanzó, pero se le sigue diciendo a los varones que no lloren
— Creo que a través de los libros podemos moldear la narrativa, el relato, el discurso público y también iluminar algunas áreas de nuestro desarrollo humano que hasta ahora eran un poco oscuras porque nadie había explorado tanto.
— ¿Y qué te gustaría que encuentren los niños en los cuentos?
— A mí me gustaría que los niños vean la posibilidad de poder expresarse y poder enfrentar el temor o el miedo, la desilusión, la soledad, incluso el rechazo, sin tener que recurrir a comportamientos disruptivos. Que entiendan que todo eso forma parte de la experiencia humana, que tenemos herramientas para vivir y sobreponernos a los momentos difíciles. Que los puedan reconocer, que los puedan compartir, que los puedan hablar con alguien porque hasta ahora lo que se decía a los varones, el discurso era que no se les permite dudar, no se les permite sentir frustración y si tienen esos sentimientos los tienen que esconderse. A mí lo me gustaría es que los varones puedan romper con ese estereotipo y que puedan hablar y expresarse. También me gustaría decir algo sobre las niñas, está bueno que ellas empiecen a cambiar sus expectativas, que no esperen siempre el mismo comportamiento estereotipado de los varones. Parte de la creación de la cultura tiene que ver con esas expectativas, tanto de los varones como de las mujeres. Creo que todos pueden enfocarse hacia ese cambio en las expectativas. Sí, creo que el libro ayuda a tomar conciencia que el machismo no solo afecta a nosotras, sino que también a los varones, que están obligados culturalmente a ser de determinada manera.
— En tiempos tan violentos, sobre todo para los niños en el mundo, ¿qué puede hacer la literatura?
— Creo que la literatura puede contribuir a crear un más pacífico, ayudando a los humanos a entenderse mejor a sí mismos, entender sus motivaciones, entender el odio, la frustración y entender cuáles son los accionadores de esos sentimientos. Solo cuando podamos comprender y resolver nuestros conflictos más internos, vamos a poder dejar de proyectar esos conflictos en otros.
— ¿Cuándo supiste que querías escribir para chicos?
— Teniendo un gran interés en todo lo es político, me di cuenta que la literatura infantil es muy política porque presenta una visión del mundo, retrata al mundo y nuestro rol en el mundo y que esperar en el mundo. Y también puede generar conversaciones para el cambio futuro de la sociedad. Hasta ahora esos estereotipos no habían sido cuestionados y hasta que la cultura machista no pueda asumir una postura crítica de ver también las limitaciones, no se va a poder lograr un real impacto en el mundo.
