El dictado de conciliación obligatoria en el paro que la agrupación Bordó del ferrocarril Sarmiento encabezados por Rubén "Pollo" Sobrero activó en la víspera, derivó en secuencias de conflicto. En primer lugar la Unión Ferroviaria que lidera Sergio Sasia respondió por carta documento la notificación de la secretaría de Trabajo, respecto a la tregua obligada. Esa organización refrendó que dicha comunicación "careció de elementos tanto normativos como fácticos" en relación a quienes asumieron la decisión del paro.

La huelga fue decidida por la conducción de Sobrero en reclamo a la instalación de un vestuario, que desde hace años consideran inadecuada, y que constituye "una falta de respeto a nuestras compañeras". Además del cruce de cartas documento, la dirigente de la UF y de la conducción nacional del Sarmiento, Vanesa Gentile no dudó en apuntar a Sobrero y su entorno. "Nos llama la atención la actitud de Sobrero para definir esta medida, ya que durante los cuatro años de mandato del presidente Mauricio Macri parece haberse desempeñado en otra actividad", ironizó. El paro, a criterio de la dirigente, "no tiene sustento alguno, salvo el tinte político de llevarla adelante en el final de este gobierno y a las puertas de la asunción de una nueva gestión". Gentile acotó que "lamentaría comprobar con este episodio que la izquierda una vez más es funcional a la derecha", argumentando que si defender a las trabajadoras se trata "la conducción de la Unión Ferroviaria ha dado muestras concretas en cuanto a esa legítima reinvindicación".