Guillermo Barros Schelotto no seguirá en Boca Juniors el año próximo ya que su contrato vence a fines de diciembre y su intención y la de la dirigencia es que haya un cambio. 

Según supo NA, la idea del propio "Mellizo" era marcharse aun ganando la Copa Libertadores de América, producto del desgaste que genera el día a día del club. 

Barros Schelotto asumió en marzo de 2016, cuando reemplazó a Rodolfo Arruabarrena, y consiguió dos torneos a nivel local, en la temporada 2016/2017 y 2017/2018.

Fiel a su costumbre, el presidente Daniel Angelici había anticipado que culminado el año se iba a hacer un balance para decidir sobre la continuidad del entrenador, que salvo cambio de último momento, parece estar más que clara.

Más allá de lo numérico que es irreprochable, su cuenta pendiente fue la obtención de la Copa Libertadores, que perdió en semifinales de 2016 frente a Independiente del Valle de Ecuador y la caída ante River, en la final de este año.

Justamente las derrotas con su clásico rival, incluyendo la final de la Supercopa Argentina disputada en marzo pasado en Mendoza, y la falta de una identidad futbolística que asome justamente en los choques decisivos, dejaron al "Mellizo" con esa sensación que a pesar de haber obtenido dos campeonatos locales siempre le faltó un plus a su ciclo.

Plantel en silencio y catarata de nombres

El plantel de Boca Juniors regresó al país tras haber perdido ante River la final de la Copa Libertadores, disputada en Madrid.

Luego de arribar en un vuelo privado, se dirigió en micro hasta el complejo "Pedro Pompilio", y luego fue liberado hasta el 4 de enero, cuando el equipo regrese al trabajo en un predio de Cardales, con el factor común que nadie realizó declaraciones.

En cuanto a la sucesión de Guillermo, existen un abanico gigante de nombres que van desde Martín Palermo, Antonio Mohamed, Miguel Russo, Gabriel Heinze, Gustavo Alfaro y José Néstor Pekerman

Con Angelici con menos poder ya que el próximo es su último año de mandato, si bien seguramente tenga la última palabra, se apunta a que el sucesor surja del consenso de sus pares de comisión directiva.