Cerró el bodegón La Buena Medida y el barrio de La Boca pierde un Bar Notable

Fundado en 1905, en 2018 no resistió la baja del consumo y las altas tarifas y cerró. Un vecino del barrio lo reabrió en 2021 pero no logró sostenerlo y volvió a cerrar

Cerró un Bar Notable, uno de los más antiguos de la Ciudad de Buenos Aires. Bajó la persiana el bodegón La Buena Medida, ubicado en Suárez y Caboto, frente a la Plaza Solís en La Boca. Un lugar histórico que desde 1905 atesoraba historias de trabajadores del puerto y de vecinos del barrio

Si bien el Gobierno de la Ciudad asegura que este bar abrió en 1930, hay otra versión, Leandro Vesco, periodista y actual Ministro de las Pulperías y Bodegones de la III República de La Boca asegura que fue en 1905 y eso es palabra santa. Inauguró el mismo año que se fundó el Club Atlético Boca Juniors, justo en la plaza Solís, algunos aseguran que el bar abrió una semana después.

Ángel Schiavone conocido como Bebe manejó el bar desde 1972, su hijo Antonio, conocido en el barrio como Tony contó a La Boca x La Boca: “A las 5 y media de la mañana ya estaba lleno de gente que iba al puerto. Si pedías un café con leche te echaban. Era un café y una grapa, una ginebra o un cognac. Otros pedían un chop con un sándwich de crudo y queso. Esa gente se reunía con amigos temprano, se iba a trabajar y volvía a la tarde. En los años 70 y 80 se trabajaba muy bien. Acá venían muchos jugadores como Ricardo Bochini, Norberto Menéndez, Carlitos Randazzo. Nuestra especialidad siempre fueron el arroz con calamares, el mondongo, el pastel de papas y los straginatti al fileto y pesto”.

 

 Maradona el ídolo que estaba en todos los rincones de La buena medida
 Maradona el ídolo que estaba en todos los rincones de La buena medida

 

“En esa época, todo era distinto. Esa zona hoy casi olvidada era muy comercial, tenía empresas, talleres y hasta un restaurante japonés”, recordó Tony. Las cantinas de La Boca y la calle Necochea concentraban a familias y amigos. “Eran las tres de la mañana y las familias paseaban por el puerto, esperando que pasara el Vapor de la Carrera que cruzaba el río hasta Montevideo. Había barcos de pesca japoneses que traían centolla del sur”, contó.

En 2018, el bar no resistió y cerró. Antes del cierre, Leandro Vesco entrevistó a Tony, quién dio una semblanza justa de los cambios que se fueron dando “Me duele decirlo, pero el barrio que yo conocí no es éste. Antes cuando había un incendio, todos corríamos a ayudar, ahora se acercan para robar. En las sudestadas el vecino que vivía arriba hacía lugar para guardar los muebles del que vivía abajo, Esa solidaridad se perdió”.

En pleno gobierno de Mauricio Macri, La buena medida no pudo afrontar los aumentos de tarifas y la caída del consumo, por la falta de trabajo, la gente que ya no podía ir a comer y dijo adiós.

 

La buena medida: un lugar donde se rendía culto a Boca 
La Buena Medida: un lugar donde se rendía culto a Boca 

 

El bar estuvo cerrado hasta el 16 de junio de 2021, año en el que Maxi Rodríguez, un pibe del barrio, cumplió su sueño y lo reabrió. Maxi tiene 14 hermanos, sus padres tenían problemas de adicción, se crió en la calle. “Me crié comiendo en comedores y  Antonio Schiavone me ayudó mucho. Me llevaba a bailar a la murga desde chico y todos los días nos daban de comer a mí y a todos mis hermanos. Le cuidábamos los autos a los clientes. En la pandemia yo cocinaba y hacía delivery. Hablé con Tony y lo reabrí. Lo laburamos bastante bien, no tenía clientes adentro del bodegón, tenía amigos. Era un punto de encuentro para toda la gente del barrio. Le metí toda la garra y el corazón para que funcione. Era un lugar que yo quería mucho, era parte de la historia de la Ciudad. Por La buena medida pasaron desde Roberto Goyeneche, Aníbal Troilo, Miguel Montero, Julio Sosa, Edmundo Rivero y seguro anduvo Carlos Gardel que vivía en San Telmo. Armé una carta con 30 platos”, le contó a BAE Negocios

La Buena Medida fue escenario de varios hechos culturales. Carlos Cantini, escritor y autor de los libros Café Contado I y II contó en una nota: “En 1969, Palito Ortega junto a Juan Carlos Altavista, Javier Portales y varios otros, hicieron de la esquina, plaza y boliche su lugar en el mundo para el film Los muchachos de mi barrio. Pero en 2002, La Buena Medida se vistió de tenebroso reducto del hampa y parroquianos lúmpenes. En la película Un oso rojo de Adrián Caetano, Julio Chávez comparte una escena con el ilusionista René Lavand”.

 

Adiós a La buena medida de La Boca 
Adiós a La buena medida de La Boca 

 

Aunque no estaba en una zona céntrica ni turística, por estar lejos de Caminito, La Buena Medida se la rebuscaba con sus sabrosos platos de comida casera que desbordaban y con ese ambiente a bodegón de barrio. Pero no alcanzó para pagar las cuentas y enfrentar la suba de tarifas y la fuerte caída del consumo.    

“Tuve un socio que fue un desastre, dejó una deuda y había problemas con los dueños. Hizo mal las cosas y a mí no me renovaron el alquiler. Tuve que cerrar con mucha tristeza. Lo agarré fundido, a esa zona de La Boca no llegaba gente. Quería revivir al barrio, su mejor época fue en los 50, 60 y 70. Lo mejor no pasaba en la avenida Corrientes o en la calle Lavalle, todo era en la calle Necochea entre Pedro de Mendoza a Pinzón, eran seis cuadras donde pasaba todo”, explicó Maxi Rodríguez a BAE Negocios.

La noche del 24 de octubre fue la despedida de La Buena Medida, Maxi organizó un Bodegonazo. Se juntaron todos los vecinos del barrio y más allá. “Servimos tallarines tricolores de Quinquela Martín, una bodega nos donó cuatro cajas de vino para ayudarnos. Hubo un show de Carla Pugliese, la nieta de Osvaldo Pugliese; a la hora de hablar no pude, me hicieron llorar”, recordó Maxi.

 

 Maxi el vecino de La Boca que se animó a reabrió en 2021 y lo tuvo que cerrar por las deudas
 Maxi el vecino de La Boca que se animó a reabrirlo en 2021 y lo tuvo que cerrar por las deudas

 

La última noche fue muy emotiva. María Elena Ripetta, periodista y clienta de La Buena Medida contó: “Me gustaba porque era un bodegón de verdad, la comida era casera, bien de barrio, las porciones eran exorbitantes y los precios bajos. Cada vez que iba Maxi ya sabía que iba a estar dudando entre las albóndigas con puré o el pastel de papas. Era un lugar donde pasaban cosas, la gente se conocía, se encontraba. Me dio mucha pena el cierre por todo el esfuerzo que hizo Maxi, que tuvo una vida muy difícil. Me da mucha lástima que esos lugares se pierdan. Quién va a querer invertir en un lugar donde no llegan los turistas”. 

La última noche fue de alegría y mucha tristeza. “Había mucha gente del barrio con remeras de Boca. Uno de los dueños de las pizzerías Banchero cantó el Himno de la Boca. Algunos hasta se animaron a bailar”, recordó. 

Maxi como dueño del fondo de comercio se llevó el nombre y puso una parrilla en Lanús, pero no es lo mismo. “Me gustaría que se vuelva a abrir, podría vender el fondo de comercio a alguien que quiera reabrirlo y tenga el mismo corazón y pensamiento que yo. Pero para que lo abra como bodegón y termine vendiendo pechito de cerdos a las finas hierbas, no”.

Un bodegón de barrio que hizo historia en La Boca 
Un bodegón de barrio que hizo historia en La Boca 

 

Otro Bar Notable se suma a la lista de los que cerraron o de los que  luchan por subsistir. En el mismo barrio, La Boca, el bodegón El Obrero de los hermanos Castro pelea día a día para seguir. Mientras tanto, cerró las puertas La buena medida, uno de los últimos bares de La Boca donde se reunían bohemios y trabajadores. El lugar donde se festejaba el aniversario del barrio e iban el presidente de La República de la Boca y todos sus ministros. Un lugar que todavía conservaba un teléfono viejo de fichas, donde había altares para ídolos boquenses, donde se homenajeaba a los caídos en Malvinas, donde el vino todavía se servía en pingüinos y se rendía homenaje a Diego Maradona en todos los rincones.

 

Cerró La buena medida de La Boca 
Cerró La buena medida de La Boca 

 

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