El misterio del helicóptero vacío: más de 60 viajes a Pilar sin pasajeros
Ante el juez Marcelo Aguinsky, los pilotos del helicóptero que voló a la quinta de Pilar declararon que realizaron más de 60 viajes de práctica y que no trasladaron personas ni bultos
Los dos pilotos que realizaron vuelos en helicóptero a la mansión de Villa Rosa, en el partido bonaerense de Pilar, declararon como testigos en la causa penal que investiga presunta corrupción en la AFA y afirmaron que nunca trasladaron personas ni cargas al lugar, pese a haber realizado más de 60 viajes.
Las declaraciones se produjeron ante el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, quien busca determinar si la fastuosa propiedad pertenece en los hechos a Pablo Toviggino, tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Los testimonios se prestaron bajo juramento de decir verdad.
Vuelos sin pasajeros
Durante la audiencia, y según consta en las actas judiciales, ambos pilotos afirmaron que los vuelos al helipuerto de la quinta no tuvieron pasajeros ni bultos y que, en varios casos, se trató de trayectos de entrenamiento contratados por la empresa para la que trabajaban.
En la hoja de ruta de la causa también figura la posible citación de trabajadores y personal que se desempeñaban en la quinta de Villa Rosa. La Justicia busca reconstruir la dinámica cotidiana del predio y determinar si hubo movimientos de personas compatibles con los vuelos que los pilotos negaron haber realizado.
Ante una pregunta concreta del juez, uno de ellos declaró: "Si los veo por la calle no reconozco a los pasajeros que transporté". El otro respondió: "Si no se consignaron pasajeros fue porque no había pasajeros". Ambos negaron haber trasladado dirigentes de la AFA y señalaron que no podrían reconocerlos ni siquiera si se les mostraban fotografías.
Los pilotos indicaron además que, por la dinámica de su trabajo, no suelen tener vínculo con quienes eventualmente contratan los vuelos. En el caso puntual de la quinta de Pilar, insistieron en que no llevaron personas ni objetos.
La empresa y los registros
El helicóptero es operado por Servicios y Emprendimientos Aeronáuticos SA, conocida como Flyzar, empresa perteneciente a Gustavo Carmona. Esa firma fue contratada por la AFA para el vuelo que trasladó a la Selección argentina al Mundial de Rusia 2018.
La identificación de la aeronave y de los pilotos surgió a partir de información de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Hasta el momento, los investigadores no hallaron listas de pasajeros ni constancias de cargas transportadas y solicitaron documentación adicional a la empresa para reconstruir cómo se realizaron esos vuelos.
La normativa vigente establece que el titular de un helipuerto debe llevar un registro de movimientos. Cuando la propiedad fue allanada, ese libro no fue encontrado.
Una mansión bajo sospecha
La quinta de Villa Rosa ocupa unos 105 mil metros cuadrados y cuenta con haras, un galpón en el que se hallaron 54 vehículos de lujo y de colección, piscina, cancha de paddle y helipuerto. Peritos oficiales tasaron la propiedad entre 17 y 22 millones de dólares, aunque en la escritura figura que fue adquirida en mayo de 2024 por 1.800.000 dólares. El helipuerto fue valuado en 85 mil dólares.
En los papeles, la propiedad pertenece a Real Central SRL, una sociedad a nombre de Luciano Pantano y su madre, Ana Lucía Conte. Según la investigación, ninguno de los dos registra capacidad económica acorde para ser dueño de la mansión ni de los vehículos encontrados, que también figuran a su nombre, al igual que otra vivienda en un country de Pilar.
La hipótesis judicial es que ambos actuarían como prestanombres. Durante el allanamiento, la Policía secuestró un bolso de la AFA con el nombre de Pablo Toviggino inscripto y una plaqueta homenaje también destinada a él, además de documentación vehicular vinculada a familiares del tesorero de la AFA.
Tarjeta corporativa y gastos
La causa también determinó que Pantano tenía una tarjeta corporativa de la AFA, con la que afrontaba gastos mensuales cercanos a los $50 millones. Entre ellos figuraban peajes de los vehículos que se encontraban en la quinta y servicios de luz correspondientes a propiedades ajenas a la entidad. El juez Aguinsky dispuso la suspensión de esa tarjeta.
Las fuentes judiciales indicaron que hay otras medidas de prueba en curso para establecer si existieron pasajeros en los vuelos que, según declararon los pilotos, se realizaron sin pasajeros ni bultos. De comprobarse que falsearon sus declaraciones, ambos pilotos podrían enfrentar una imputación por falso testimonio, delito previsto en el artículo 275 del Código Penal.

