Los castigados bonos argentinos rebotaron ayer 0,8% en promedio y prologaron el leve respiro en el riesgo país, que cerró en un aún muy elevado nivel de 911 puntos. A contramano de los principales mercados de mundo, que sufrieron el embate del recrudecimiento de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, los títulos de deuda argentinos repuntaron ante compras de oportunidad y a la espera del pago de cerca de u$s2.100 millones por capital e intereses del Bonar 2024, el principal bono de referencia.

Los títulos de deuda mostraron ayer saldos positivos luego de largas semanas de derrumbe ante los temores de default a partir de 2020. Entre los factores del repunte de ayer, los operadores resaltaron las compras de oportunidad a precios de remate, cierta expectativa en el acuerdo político impulsado por el oficialismo y el importante desembolso de mañana.

La gran duda es a dónde irán a parar los dólares salientes del Bonar 2024 luego de que en abril huyeran del país unos u$s3.500 millones que los fondos especulativos habían cobrado de otros bonos. "Posiblemente haya inversores que se queden en cash y otros que pueden buscar bonos cortos. Los más agresivos podrían ir hacia las acciones con selectividad", señaló el asesor Gustavo Ber.

Para no erosionar las reservas, que en lo que va de mayo perdieron u$s800 millones, el Gobierno pretende captar parte de esas divisas con la colocación de Letes que finalizará hoy. En ella buscará renovar u$s1.000 millones, el 74% de lo que vence.

Para evitar que el nuevo vencimiento caiga después del cambio de Gobierno, y bajo la premisa de que eso sumaría ruido a la licitación, Hacienda acortó el plazo de las letras de 217 días a apenas 70. Ahora vencerán el 19 de julio, antes de las PASO.

Además, la cartera emitirá $33.500 millones en Letras Capitalizables en pesos a una tasa nominal mensual del 3,5%.