El Gobierno anunció, como parte del plan dado a conocer hoy, una batería de medidas destinadas a aliviar la situación de las pequeñas y medianas empresas, cuyo punto central, tal como anticipó BAE Negocios, es un plan de pagos para morosos tributarios con hasta 60 cuotas.

La medida fue adelantada ayer por el director de la Administración Federal de Ingresos Públicos ( AFIP), Leandro Cuccioli, durante un almuerzo organizado por el Consejo Profesional de Ciencias Económicas porteño.

El nuevo plan de pagos para regularizar deudas tributarias vencidas de todos los contribuyentes, tendrá una tasa menor a las de planes previos y un plazo mayor para cancelarlos, según explicó el gobierno en el PDF que distribuyó a la prensa. Se podrán incluir las deudas de los principales impuestos (como IVA, Ganancias y Bienes Personales) vencidas al 31 de enero, incluidas retenciones y percepciones impositivas.

La deuda podrá regularizarse hasta en 60 cuotas, en lugar de los anteriores que sólo alcanzaban a 48 cuotas.

En lo referente a la tasa de interés, tendrá un tope del 2,5% mensual para las pymes, menor que la de los planes previos y muy por debajo de las tasas del mercado, resaltó el gobierno. En tanto que el resto de los contribuyentes podrá acceder a la misma tasa, pero solamente si realizan un pago inicial del 20% de la deuda.

La primera cuota recién vencerá el próximo 16 de septiembre, y podrán presentarse todos los planes que se deseen, sin límites.

Por otra parte se eliminará el pago de retenciones para todas aquellas empresas que exporten por encima del nivel de exportaciones del año pasado, aunque la medida sólo se aplicará a exportadores de menos de 50 millones de dólares por año.

También el comercio minorista fue incluido en los alcances del plan. Para eso, se decidió acortar a 10 días hábiles el plazo en el que los comercios reciben el dinero de las ventas que hacen por tarjeta de crédito. Hoy las empresas de tarjetas de crédito les pagan cada venta a los 19 días hábiles de efectuada la operación.

Además, los bancos dejarán de cobrar más comisión a las pymes por recibirles dinero en efectivo, a partir de una regulación específica del Banco Central.