Los empleados que recibirán el bono compensatorio serán poco más de un tercio de la población total activa, debido a que en el resto de la muestra se encuentran las pymes con conflictos para poder afrontar el pago, los trabajadores monotributistas y autónomos y los no registrados, entre otros.

Un informe que publicó el economista Fausto Spotorno, que dirige el Centro de Estudios de la consultora Orlando Ferreres y Asociados mostró que de los 6,2 millones de empleados que registra el sector privado, poco menos de la mitad (2,9 millones) podrían no recibir el bono porque trabajan para pymes que se encuentran con dificultades económicas a partir de conflictos en la producción. Sólo 3,3 millones de pertenecen a grandes empresas que, a priori, no presentan conflictos para afrontar el decreto obligatorio que emitió el Gobierno. Otros 3,2 millones pertenecen al sector público, y el Estado garantizará esa erogación.

En tanto, 2,8 millones de trabajadores son monotributistas (plenos y sociales), autónomos y empleados de casas particulares que no recibirán ninguna compensación.

El cálculo que publicó el economista en la red social Twitter bajo su cuenta @fsportorno señala que en la Argentina existen 4,2 millones de trabajadores no registrados que no cuentan con el paraguas del Estado que obligue a los empleadores a hacerse cargo de la compensación salarial o adelanto de paritarias que estableció el decreto presidencial.

De este modo, los empleados con condiciones seguras de recibir el bono son 6,5 millones (tanto del sector público como del privado); mientras que entre los que tienen problemas por las dificultades de las empresas y aquellos que están en condición informal suman en total 10,6 millones.

Este escenario generó la alerta del impacto real que tendrá en la economía diaria la obligación que emitió el Gobierno a partir de la mesa de diálogo tripartito con empresarios y CGT.