A una semana de que se active la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de arancelar las importaciones al acero y al aluminio, las empresas cotizantes argentinas vinculadas con esos sectores -Aluar, Siderar y Tenaris- sufrieron de manera dispar la medida anunciada a principios de marzo por el mandatario.

"Hubo un primer impacto y fuerte en Aluar y Siderar, pero no tanto en Tenaris que tiene una planta propia en los Estados Unidos, contrarrestando parcialmente el efecto", introdujo Juan Pablo Vera, de Tavelli y Cia.

Precisamente, Tenaris fue la menos perjudicada por la medida anunciada. Desde 2001, la empresa del Grupo Techint, que lidera Paolo Rocca, opera en alianza comercial en Houston, junto con compañías de México y Canadá, excluidas de la decisión del Ejecutivo estadounidense. El último 27 de abril, el presidente Mauricio Macri visitó la planta de producción en esa ciudad norteamericana.

De hecho, el ADR de la compañía se mantuvo estable desde el 5 de marzo, cuando Trump anticipó los aranceles. "En un punto, se beneficiaría. Y en el peor de los casos, va a tener que modificar el supply chain (cadena de suministro) para ver como esquivan la medida", planteó Leonardo Chialva, de Delphos Investment.

"Hay que tener en cuenta que el 8 de marzo a la mañana Estados Unidos exceptuó al NAFTA de las tarifas al acero y al aluminio. Esto provocó una suba de la acción de Tenaris del 7,5% en dólares al máximo operado el tercer día y luego volvió a ajustarse debido a las incongruencias en la comunicación y la volatilidad del mercado", completó Nicolas Chiesa, senior Trader de Balanz Capital.

El caso de Siderar es diferente. "Básicamente, destina al mercado local su producción. Así que no la afecta en casi nada", planteó Chialva. El papel de esta siderúrgica bajó ayer más de 1 por ciento en el panel líder de la Bolsa de Comercio porteña.

"El impacto más importante se lo llevaría Aluar, quien direcciona una parte no menor de sus ventas a los Estados Unidos", apuntó Vera. En efecto, el 70% de los ingresos comerciales de esta empresa, única proveedora de aluminio privado en el mercado argentino, depende de las ventas externas. Para Chialva, también "Aluar es, en todo caso, la potencialmente mas afectada".

Decisión y negociaciones

La decisión de Trump derivó en una queja a nivel global y advertencias de denuncias ante organismos de comercio internacional contra los Estados Unidos, el segundo comprador mundial de hierro y acero del mundo.

La Argentina, que representa una porción mínima de las importaciones de acero y aluminio estadounidenses, inició gestiones ante el gobierno estadounidense para mitigar la medida. El país también había sido afectado por los aranceles al biodiésel.

En conjunto, según datos de la consultora Abeceb, los envíos de biodiesel, aluminio y siderurgia desde la Argentina a Estados Unidos totalizaron 1.438 millones de dólares en 2017, cifra que equivale al 32,5% del total de las exportaciones hacia ese país.

El canciller Jorge Faurie dijo ayer que se ha encontrado "un eco positivo" por parte de Estados Unidos a los reclamos de Argentina por los aranceles al acero y al aluminio, aunque admitió la inexistencia de un frente común con Brasil o con América latina frente a esta decisión de Washington.