A casi tres años del cambio de política económica, Argentina lejos está de alinearse con el mundo: la inflación acumulada en los últimos doce meses alcanza un 31% y lo posiciona cuarto en el ranking de países con la mayor aceleración de precios en el planeta.

Según reveló un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), en términos inflacionarios la Argentina es sólo superada por  Venezuela, Sudán del Sur y Sudán, mientras que el Congo se acerca con un 30%.

En lo que va del 2018, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) lleva acumulado un 19,6%, cifra que triplica Uruguay, el siguiente en la clasificación con un 6,5%. Venezuela es el único país que a nivel regional excede al caso argentino con un 10664% de inflación.

En detalle, el análisis especificó que al evaluar los aumentos en productos de la canasta familiar durante los primeros siete meses de 2018, se encontraron considerables incrementos en productos como polvo para flan (+46,2%), pan francés (+40,7%) y fideos secos (+37,9%).

En contraposición, cuando se examina la variación del salario mínimo desde diciembre de 2015, el deterioro real de ingresos como producto de la inflación llega a casi 8 puntos porcentuales.

“El único precio que sube a menor ritmo es el salario, deteriorándose el poder adquisitivo en general con el consecuente impacto en el mercado interno, principal componente de la demanda agregada”, subraya el informe de la UNDAV.

Los principales factores que inciden en la pérdida de salarios fueron, en la coyuntura más reciente, las subas en tarifas de transporte, luz y prepagas, además del futuro incremento de gas, de fin del año sobre el IPC que determina un piso alto de inflación mensual.

La inflación "núcleo", que deja de lado los bienes y servicios estatales, corre por el mismo camino: lleva nueve meses de aceleración y crece cerca del 29% interanual lo que hace prever un panorama de profundización para el resto del año.

Por otro lado, el informe de la UNDAV recordó que en julio, la inflación mayorista presentó un alza del 4,7% en julio, en tanto que los componentes importados presentaron una suba del 5,7% en igual período (a pesar de que no se trató de un mes devaluatorio). El segmento mayorista tiende a trasladar a posteriori sus aumentos al minorista.

En la misma línea, enfatizó que sólo un índice de los precios minoristas del 2018 fue menor al del 2017 y que para los meses que se vienen, los analistas calculan que la suba de precios se ubicará entre el 32 y 35%, más que el doble de la vieja meta del Gobierno del 15%.

E hizo principal hincapié en los costos de la construcción: "Si bien el incremento fue del 1,8% para julio, esto se debe a que la mano de obra solo subió un 0,1%, mientras que los materiales lo hicieron un 4%. Los materiales suben un 39,7% en 12 meses y 28,1% en 2018, y la mano de obra un 15,2% en 12 meses y un 13,7% en el año. Es decir, dicho índice muestra el traslado de la devaluación a los bienes del sector y la pérdida de poder adquisitivo del salario de los obreros albañiles, cuyo sueldo sube un 15% frente a una inflación de casi 32%".

En este marco, apuntó a que, en el último trienio, el Indice de Costos de la Construcción se posicionó, en promedio, 7,4 puntos por sobre los doce años previos, es decir que la inflación en la construcción en los últimos tres años fue mayor al del período 2003-2015.

Y sintentiza: "En los 32 meses transcurridos desde el cambio de régimen gubernamental se registró una inflación acumulada del 120,9%, que se contrasta con la de los 32 meses previo. a diciembre de 2015, ya que estos últimos habían verificado una suba levemente superior al 103%".