El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, reiteró ayer el reclamo para que Estados Unidos excluya a Argentina de los aranceles que impuso a las importaciones de acero y aluminio al mercado estadounidense.

Dujovne hizo el pedido en un breve encuentro con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steve Mnuchin, en momentos en que desde Washington se anunciaba la apertura de un plazo de 90 días para pedir exenciones a esos aranceles.

Durante un encuentro de unos 15 minutos, en el marco de la reunión de ministros de Finanzas y presidentes de Bancos Centrales del Grupo de los 20 que sesiona en el Centro de Exposiciones porteño, Dujovne y Mnuchin aludieron a las "buenas relaciones" económicas y comerciales bilaterales.

También coincidieron en la buena relación en el terreno político, en especial durante la gestión del presidente Mauricio Macri.

Dujovne recordó a Mnuchin que la incidencia del acero y el aluminio argentinos son ínfimas en el mercado estadounidense: los envíos argentinos representan apenas 0,6 y 2,3% respectivamente del total importado por ese país de esos productos.

Un alto funcionario del Palacio de Hacienda declaró a los periodistas que Mnuchin se comprometió a transmitir el pedido que días atrás formulara en Washington el secretario de Comercio argentino, Miguel Braun.

La decisión proteccionista de la Casa Blanca fue también motivo de análisis por parte de la delegación brasileña a la reunión del G20, que dijo aguardar una fecha próxima para realizar sus propias tratativas.

En este contexto, Estados Unidos anunció que abrió un plazo de 90 días para que las empresas exportadoras hacia ese mercado presenten su solicitud de exención para los aranceles de 25% al acero y 10% al aluminio, según informó desde Washington el secretario de Comercio de ese país, Wilbur Ross.

"El procedimiento permitirán que la Administración afine los aranceles para asegurar que protejan la seguridad nacional a la vez que minimizan el impacto indebido sobre las industrias estadounidenses", afirmó en un comunicado.

El martes pasado, el secretario de Comercio, Miguel Braun, había hecho gestiones ante las autoridades estadounidenses en Washington para que Argentina sea exceptuada del pago de aranceles al acero y el aluminio. Braun se reunió justamente con Wilbur Ross y con funcionarios de la Oficina del Representante de Comercio (USTR).

Sobre los avances logrados durante los encuentros, Braun destacó el hecho de haber podido intercambiar "con los actores principales" del proceso de imposición arancelaria del 25 por ciento a la importación de acero y del 10 por ciento a la de aluminio a partir del 23 de marzo.

"Pudieron escuchar nuestros argumentos y ver la buena fe con la que estamos presentando nuestro caso" para evitar que Argentina sea alcanzada por la nueva medida comercial, había dicho a Télam el funcionario de la cartera de Producción.