Con un sostenido predominio de la oferta y un volumen operado de u$s710 millones, el dólar hilvanó una rueda más de calma y volvió a cerrar en baja. El tipo de cambio minorista cayó 20 centavos a $43,87 en el promedio de los bancos de la city porteña y el mayorista retrocedió 26 centavos a $42,75. El Banco Central cortó una seguidilla de ocho recortes de tasa consecutivos.

Se trata de la cuarta baja seguida de la divisa, que en lo que va de la semana recortó $1,18 en el segmento mayorista luego de la fuerte escalada que la semana pasada.

“El cambio de tendencia iniciado el lunes de esta semana se mantuvo en la fecha en una rueda que volvió a mostrar un buen flujo de ingresos desde el exterior”, señaló Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio.

Por su parte, el analista financiero Christian Buteler destacó que fue “una jornada en la que el dólar siempre estuvo dominado por la oferta, se mantuvo el incremento en el monto negociado y la región operó en sentido contrario”. Las monedas emergentes latinoamericanas se devaluaron: 0,85% el real, 0,20% el peso mexicano y 0,3% el peso chileno.

Al igual que ayer, impulsado por el ingreso de divisas, el volumen negociado superó los u$s700 millones. Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, remarcó que "si bien la exportación cerealera aún no comenzó a liquidar cantidad –en estos tres días liquidó u$s90 millones diarios-, se vieron ventas de dólares de empresas corporativas y de bancos para cambios de carteras, en busca de mejores negocios.

Mientras tanto, el Banco Central convalidó una suba de una décima en la tasa de referencia -las Letras de Liquidez pagaron 66,8% en el promedio de las dos subastas diarias- y cortó una racha de ocho bajas en fila. Además, liberó $8.200 millones, pero por la fuerte absorción realizada durante la semana pasada todavía se encuentra holgado de cara a cumplir con la contractiva meta de base monetaria.

Pese a la calma cambiaria de esta semana, durante jornadas de fuerte tensión financiera que llevó al riesgo país a superar los 800 puntos, en el mercado no dan por superado el peligro de que ocurra una nueva corrida.

En ese sentido, el economista y asesor financiero Gustavo Ber señaló: "Más allá de la tranquilidad de las últimas ruedas, la incertidumbre electoral, la elevada inflación y la limitada tasa real de plazos fijos representan un delicado equilibrio ya que los ahorristas en el tiempo podrían sumarse a la dolarización".