Después del fuerte impulso que el Banco Central dio en 2017 al desarrollo de los nuevos medios de pago, ahora comenzó a incentivar a los bancos para que entren definitivamente en ese negocio. En línea con el pensamiento de la actual conducción del organismo monetario, el modo de tentar a las entidades fue con la promesa de obtener rentabilidad con esas operaciones.

En rigor, a través de la Comunicación A 6420 que emitió esta semana, el Central dispuso que a partir del 2 de enero de este año "las entidades financieras debitadas podrán cobrarle a las entidades financieras acreditadas una tasa de intercambio de hasta el 0,3%, sobre el monto total de las operaciones involucradas para las operaciones canalizadas a través de Pagos Electrónicos Inmediatos (PEI), como así también con el mecanismo de transferencia de Débito Inmediato (DEBIN)". Asimismo, aclara que en el caso de PEI se exceptúa a las cursadas bajo la modalidad billetera electrónica, con lo cual abarca a las operaciones hechas con POS móvil y con Botón de pago. En las de DEBIN la nueva normativa es únicamente para las que involucren DEBINes autorizados anticipadamente.

Hasta 2017, sólo estaba habilitado a cobrar la entidad que recibe el pago de la operación; con la nueva normativa se permite también a que la entidad que realiza el pago cobre una tasa de hasta el 0,3%. "Es un incentivo para que los bancos impulsen ese tipo de operaciones, que antes no le daba rentabilidad", explicaron desde Reconquista 266. Se descuenta que el que terminará pagando esa tasa será el usuario.

Los bancos trabajan en el desarrollo del DEBIN 2, más automático, y que saldrá en mayo o junio

En el sector privado, en tanto, coinciden en que con esta normativa comenzarán a realizarse más operaciones en un mercado que hasta ahora es prácticamente nulo. "El PEI le estaba compitiendo a los aranceles de la tarjeta de débito, los bancos no querían perder rentabilidad y hubo una negociación", explicó una fuente del sector que destacaba que hoy en día son escasas las operaciones con los nuevos medios de pago. Ocurre que más allá de la baja que en marzo de 2017 el BCRA aplicó en la tasa de intercambio que cobran las tarjetas de crédito, hoy los bancos siguen ganando entre el 1 y 1,5% por esas operaciones, cuando con PEI tenían costo cero. "Va a ayudar porque hay un costo porcentual, que hace que por lo menos se recupere parte de la rentabilidad y le da más seguridad a la transacción", agregó la fuente.

Lo que viene, el DEBIN 2

En paralelo a la medida del BCRA, los bancos están trabajando en desarrollar una nueva versión del DEBIN que será más ágil y que promete salir al mercado entre mayo y junio. "La versión actual tiene varias dificultades, por ejemplo que el cliente tiene que hacer una serie de tramites para habilitar el DEBIN -que en algunos casos incluye una parte presencial- y que se tiene que hacer en cada operación. Con lo que llaman versión 2 del DEBIN la idea es que el proceso sea más automático, con una primer alta y que luego quede sistematizado.