El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) subió ayer 0,36 por ciento y cerró en 61,90 dólares el barril, impulsado por un descenso en los inventarios en Estados Unidos y una reducción en las provisiones procedentes de Canadá, en tanto el petróleo Brent para entrega en abril cerró en el mercado de futuros de Londres en 65,25 dólares, un 0,48 por ciento menos que al cierre de la sesión anterior.

Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos futuros del WTI para entrega en marzo subieron 0,22 dólares con respecto al cierre anterior.

Los precios subieron hasta niveles no vistos en dos semanas y durante la sesión llegaron a los 62,74 dólares el barril, un precio no visto desde el 7 de febrero.

Según los analistas, el alza se debe a un descenso en los inventarios de las instalaciones petroleras situadas en Cushing (Oklahoma) y a un menor flujo de petróleo transportado desde Canadá a EE.UU., a causa de los problemas de capacidad del oleoducto Keystone.