El riesgo país y los seguros contra default renovaron ayer sus récord para la era Cambiemos, al llegar a 860 y 991 puntos respectivamente, al tiempo que el mercado cambiario operó el mayor volumen diario del año, lo que refleja una tensión financiera en ascenso al calor al calor de los temores de default de los fondos especulativos, de la aceleración inflacionaria, los malos datos de actividad y la inertidumbre electoral.

Tras el desplome de las acciones argentinas y la disparada del dólar del lunes, las cotizaciones tuvieron ayer movimientos más acotados: la divisa cerró con una leve baja gracias a la participación del Banco Central en el mercado de futuros y las acciones rebotaron apenas 0,5%.

El dólar minorista recortó 17 centavos a $43,52 en el promedio de los bancos porteños y el mayorista cedió ocho centavos a $42,40. Según los operadores, el Central intervino en el mercado de futuros para moderar las expectativas de devaluación de corto plazo. Para fines de abril los contratos cerraron en $42,99. Además, en el promedio de las dos compulsas diarias de Leliq, subió dos puntos básicos la tasa a 67,89%, como parte del refuerzo a la política de apretón monetario.

Pero sin dudas el gran dato de la rueda fue el récord para lo que va del año en el volumen diario de operaciones, que creció 36,6% respecto del lunes y alcanzó los u$s943 millones. Un monto cercano a lo negociado en los días más convulsionados de la corrida del año pasado, cuando se cumple un año de que se desatara la crisis cambiaria.

El alza en las transacciones fue alimentado por una mayor oferta de exportadores en general, que aprovecharon el salto de 1,7% en el precio del dólar para vender. Según el operador Fernando Izzo, no se trató sólo de ventas del agro, que está liquidando un moderado promedio diario de u$s100 millones.

Pero la baja de apenas ocho centavos en el dólar mayorista mostró que ese crecimiento de la oferta tuvo como contraparte un alza de la demanda, días después de que el BCRA informara que la fuga de divisas volvió a acelerarse en marzo y redondeó u$s4.700 millones en el primer trimestre. Estos datos encienden luces de alerta ya que hacia mitad de año, con el fin de la cosecha de soja, la oferta volverá a retroceder.

El analista financiero Christian Buteler señaló que la sostenida caída de las reservas (en lo que va de abril aumentaron sólo u$s6.374 millones pese a la llegada de los u$s10.835 millones del FMI), la disparada del dólar del lunes, los indicadores de riesgo en niveles récord y, ahora, el pico de volumen en la plaza cambiaria "es un combo que muestra que hay salida de fondos de Argentina y realmente es para preocuparse". En ese marco, la principal alarma es una potencial aceleración del desarme de los plazos fijos, que crecieron al ritmo de la suba de tasas, para pasarse al dólar.

Al respecto, el economista Gustavo Ber advirtió que "el proceso de dolarización se acelerará en los próximos meses por el calendario electoral y la menor oferta del agro a partir del tercer trimestre".

La misma tensión se refleja en los activos financieros argentinos. Ayer, los títulos de deuda en dólares continuaron su declive y cedieron 50 centavos promedio en los tramos medio y largo de la curva. Así, el riesgo país saltó otro 1,8% hasta las 860 unidades, el récord para la era Cambiemos. También alcanzó su pico el valor de los seguros contra default a cinco años: 991 puntos básicos, es decir, 68% más que en el piso de febrero de 2018.

Del mal día sólo se salvaron las acciones del S&P Merval, que ensayaron un tímido rebote en la Bolsa porteña de 0,46% después del derrumbe de casi 4% del lunes.