SAN NICOLÁS - El cambio en materia climática es el factor fundamental de la recuperación en la comercialización de silobolsas luego de la sequía del año pasado. La demanda por parte del productor de cara a los 54 millones de toneladas de soja hace que a la fecha las ventas de este insumo marquen una mejora del 20% respecto de 2018.

"La demanda está acompañando la buena cosecha que ya se está viendo y que empezó con el maíz. En comparación con el 2018 las ventas ya superan en un 20%", señaló a BAE Negocios, el responsable del departamento comercial de IpesaSilo, Pablo Seniow.

Las estimaciones privadas anticipan una producción para el cereal cercana a los 45 millones de toneladas mientras que en soja se espera 55 millones. Es acá en donde Seniow remarcó que "si el clima sigue acompañando, las ventas de las bolsas mejorarán 10 puntos más".

La proyección para esta campaña 2018/2019 es que el campo usará 300.000 silobolsa para almacenar un total de 80 millones de toneladas, lo cual significa casi un 60% de los 140 millones de toneladas estimadas en total para el presente ciclo.

Productores consultados durante la muestra de Expoagro, que finaliza hoy, coincidieron en que el silobolsa es la única herramienta que tienen para retener el grano y negociar cuando necesitan hacerse del dinero. "Voy a vender para pagar los gastos de campaña y luego espero a ver qué pasa con las elecciones", afirmó Juan, quien arrienda un campo de 100 hectáreas en Pergamino.

Para Nicolás, que alquila 150 hectáreas en Baradero, sostuvo: "la retención que se hará del grano pasa también porque no hay financiamiento en los bancos, y muchos deberemos usar el bolsillo pensando en la próxima campaña".

Sin embargo la incertidumbre en materia de precios hace que a la fecha las ventas de soja a futuro apenas lleguen a los 2 millones de toneladas contra los 6 millones de hace un año. La merma es del 67%. "Lo negociado hasta el momento apenas llega al 5% de la producción total", afirmó el analista de mercado de la corredora Futuros y Opciones (FyO), Dante Romano.

También alertó que "las pocas ventas no van a favorecer al productor porque cuando salgan a hacerlo, se producirá un efecto Puerta Doce que hará que se derrumben los precios que hoy están por debajo de 2018". Para colmo de males, el productor no podrá usar este año a su favor la devaluación del peso. Sucede que cuando las tasas se dispararon se cortó el financiamiento en pesos lo que hizo que todos vayan a los préstamos en dólares con lo cual no se podrán licuar sus pasivos como en otras épocas.

Un tema no menor y que tiene en vilo al mercado es la falta de soluciones a la guerra comercial entre China y EE.UU. El precio bajo de Chicago afecta al resto de los mercados como aceite y harinas ante la poca demanda de la oleaginosa norteamericana por parte del gigante asiático.

Un trabajo de la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario alertó que por las lluvias apenas se levantó un 8% de maíz.

"Hay 12 millones de toneladas que esperan el buen tiempo. Pero si llueve, los caminos estarán intransitables y podría generar un serio problema de logística y hasta se vería afectada la calidad del grano", dijo la GEA. Respecto de la soja, afirmó que "el grueso de la cosecha comenzará en una semana" aunque dependerá de las precipitaciones.