Ariel Guarco es Presidente de la Confederación Cooperativa de la República Argentina - Cooperar (desde el año 2011), y fue elegido titular de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) en el año 2017. Y en esta entrevista con BAE Negocios trazó un panorama de la actualidad del sector cooperativo argentino en plena pandemia.

¿Cómo está hoy el sector cooperativo y cómo fue la acción del gobierno hacia ustedes?

A nivel nacional el sector cooperativo está atravesando un momento de muchísima integración, no sólo hacia adentro del movimiento cooperativo sino también con otros sectores de la economía social y solidaria, llámese las mutuales, las diversas empresas asociativas y que basan toda su economía en poner a las personas en el centro.

Hoy las cooperativas representan a 18 millones y medio de personas y si sumamos a las mutuales son 25 millones de personas, esto es más de uno de cada dos argentinos. En relación al gobierno, por primera vez en la historia reciente un presidente hizo mención a las cooperativas en su discurso inaugural de gestión, y a lo largo de todo este tiempo ha ido haciendo mención a ese tercer motor de la economía como lo definía bien el ex titular del INAES, ingeniero Mario Cafiero, que lamentablemente falleció hace pocos días. El presidente se reunió tres veces, algo que no era muy común, con el titular del INAES en estos pocos meses y puso realmente a las cooperativas en una posición de privilegio en cuanto a pensar una política de desarrollo estratégica y en conjunto.

¿Y cómo las afectó la pandemia, en vista de que no hay ningún sector que escape a esta problemática?

En realidad nosotros estamos todo el tiempo diciendo que la pandemia es producto de esa agresión constante por parte de modelos que desplazan a las personas del centro de la escena y van generando esa veneración insólita al capital por el capital mismo. Lo que nosotros decimos y defendemos es que nacimos hace 200 años para hacer frente a los desafíos históricos con otros modelos, con otras miradas, con otra visión. Y ahí estamos, en los territorios afectados, dando las respuestas que las comunidades necesitan en cada uno de los lugares donde estamos presentes, cuidando a las personas, cuidando el medio ambiente, ofreciendo posibilidades de trabajo concretas. Hoy esta crisis ha hecho que, por ejemplo, muchísimas empresas que ya no pueden funcionar, que sus empleados no pueden seguir siendo mantenidos por sus empleadores deciden y lo han hecho en estos últimos meses en un número muy importante, decidan crear una cooperativa para hacer frente a esas necesidades que hoy pasan por tener un trabajo digno y que sea estable en el tiempo.

Podríamos dar muchos más ejemplos de cómo las comunidades se van a adaptando a una forma organizativa diferente, que pone a las personas en primer lugar y todo el resto después.

¿Recibieron ayuda oficial para que por ejemplo estas empresas cuenten con los elementos de seguridad necesarios en el marco de la pandemia?

En líneas generales estamos trabajando para que las cooperativas sean entendidas como lo que son, pymes, empresas gestionadas democráticamente pero que están dentro de la lógica de las pequeñas y medianas empresas de la Argentina, y ese es un avance importante porque desde el Ministerio han hecho ese reconocimiento, las cooperativas han sido beneficiadas con la línea 1, desde el INAES se está dando un apoyo importante a nivel financiero a cooperativas de trabajo, a cooperativas que recién se inician o que tienen proyectos acorde a las necesidades de este momento. En realidad existe un amplio abanico de cooperativas en nuestro país y algunas que por supuesto todavía no han encontrado soluciones ni el Estado ha llegado con la ayuda que necesitan en estos momentos, por ejemplo las cooperativas de servicios públicos. Pero en líneas generales podemos decir que hay un Estado que tiene presente a las cooperativas, que entiende de qué se trata el modelo cooperativo y que  en la medida de lo posible está tendiendo una mano.

¿Y cómo se prepara el sector para los meses que vienen?

Estamos convencidos de que aquí y en todo el mundo este modelo de concentración desmedida está mostrando sus falencias, ha sido en gran parte el responsable de esta crisis, que empezó siendo sanitaria pero que hoy ya es una crisis económica, ambiental, cultural, social, y que si no apostamos a modelos diferentes, a modelos basados en la cooperación, vamos a seguir teniendo este tipo de crisis y cada vez con mayor regularidad. Por eso es que nosotros estamos convencidos de que es un momento ideal para que este modelo cooperativo se extienda, sea conocido y practicado por más gente, y en eso vemos un gran futuro, porque creo que hasta los de pensamiento más extremo se han dado cuenta que de esta crisis no se sale compitiendo sino cooperando, y en eso nosotros tenemos mucha experiencia, tenemos modelos probados en la Argentina y en todo el mundo, y tenemos el conocimiento necesario como para ir generando nuevas oportunidades de empresas, nuevos emprendimientos, nuevas oportunidades para todos los que ya forman parte del movimiento cooperativo, para todos los que quieran sumarse, y para todas las comunidades en las que estamos.

Siempre se habla de las cooperativas en Argentina pero usted forma parte de una red mundial de estas organizaciones…

Desde hace tres años casi, desde noviembre de 2017, soy el presidente de la Alianza Cooperativa Internacional, la primera vez en la historia que la preside un argentino y por segunda vez un sudamericano en 200 años de historia. Es una organización que nuclea a 1200 millones de personas en 110 países de todo el mundo, y tiene esta mirada que yo te estoy comentando, la de un modelo basado en la gente, que pone la economía en manos de la gente, que defiende el medio ambiente, que defiende el trabajo digno, y que se preocupa por ir generando nuevas oportunidades a través de un modelo de desarrollo que sea sostenible en el tiempo. Eso es también lo que estamos trabajando en la Argentina, para eso tenemos modelos probados, por ahí lo que uno ve desde Capital Federal son cooperativas que no representan la realidad de lo que sucede en el interior del país, donde brindamos telefonía y telecomunicaciones a más del diez por ciento de la población, energía eléctrica a casi el 20% de la población, servicios públicos, etcétera, y que va de la mano de una visión colectiva de desarrollo donde, como decimos en la Alianza Cooperativa Internacional y en las Naciones Unidas, todos sean incluidos y nadie se quede atrás.