El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses aceptó ayer la Oferta Pública de Adquisición (OPA) por las acciones de Quickfood que lanzó Marfrig, la nueva controlante del frigorífico dueño de la fabricante de hamburguesas Paty.

El grupo brasileño informó ayer a la Bolsa porteña el resultado de la operación, que recibió una aceptación del 81% respecto del 8% del capital social que buscaba recomprar. Por medio del FGS, la Anses poseía el 5,31% de las acciones, es decir que la mayor parte de la oferta estaba dirigida a obtener los activos en manos del organismo previsional.

Según la nota enviada a la Bolsa, 106 accionistas aceptaron la oferta, 98 personas humanas y 8 jurídicas. Entre estas últimas se cuentan "una compañía de seguros y la Anses FGS ley 26.425".

El FGS está conformado por los títulos públicos y acciones que poseían las AFJP al momento de su estatización en el 2008. Tras el cambio de administración en el 2015, el Fondo de Garantía participó de las OPA lanzadas por Solvay Indupa y Pampa Energía cuando adquirió Petrobras Argentina, en dos ventas que no estuvieron exentas de polémica y que fueron judicializadas por considerar que provocaron un perjuicio al estado.

En este caso, Marfrig abonará $4,70 por cada acción de Quickfood, uno de los principales frigoríficos del país y dueño de Paty. El valor está en línea con el precio de mercado, ya que ayer cerró en $4,75, aunque se trata de un papel con muy poca liquidez, que ni siquiera forma parte del Merval. Sin embargo, la acción llegó a cotizar a comienzos de 2018 a $15, por lo que está lejos de sus máximos incluso sin tener en cuenta la licuación por la suba en el tipo de cambio.

En ese sentido, el grupo brasileño que adquirió la empresa a la anterior controlante, BRF (del mismo origen) aprobó la operación el 24 de enero pasado para deslistar la acción de Paty del mercado de capitales local.

Según estimó el portal Iprofesional, la Anses podría llegar a recaudar unos $145 millones.

Lo cierto es que mediante esta OPA, Marfrig consiguió el control casi total de Quickfood, con más del 98% de las acciones, tras un desembolso que llegará a $179 millones, informó el grupo brasileño.

Hasta enero pasado, la firma de hamburguesas estaba en manos de BRF, otro conglomerado originario del país vecino, pero los sucesivos problemas operativos de Paty llevaron a sus directivos a optar por desprenderse de la tradicional compañía argentina.

De esta manera, la Anses continuó con su plan de desprenderse de todas aquellas acciones en donde los controlantes ofrecieran recomprarlas, como realizó desde que Cambiemos se hizo cargo de la administración nacional. En un comienzo se especulaba con una venta masiva de las mismas, pero las dificultades que hubieran conllevado ese proceso y el derrumbe en los precios que hubiera provocado, hicieron desistir al Ejecutivo de esa iniciativa, por lo que debió resignarse a mantener un elevado nivel de injerencia sobre el capital social de empresas privadas de primera línea.