El Gobierno presentó ayer el programa financiero para lo que queda de mandato de Mauricio Macri con la nueva meta de "déficit cero" en 2019, que implicará un ahorro de u$s6.000 millones en las necesidades de financiamiento. De acuerdo a las planillas oficiales, el Ejecutivo deberá afrontar vencimientos por u$s26.800 millones desde ahora a diciembre y casi u$s40.000 millones el año que viene, incluyendo las Letras del Tesoro, por lo que será clave la tasa de renovación en las colocaciones y el monto de los desembolsos que gire el Fondo Monetario Internacional ( FMI), aún fruto de debate entre los expertos, que consideran que las proyecciones oficiales son demasiado optimistas.

El ministerio de Hacienda plantea que el sector privado aportará durante este lapso u$s17.000 millones, monto al que se le sumarían otros u$s17.000 provenientes de las Letes, nominadas en pesos como en dólares.

Para Santiago López Alfaro, de Delphos Investment, "con esta información seguimos igual". "En estas circunstancias se asume que se cumple la meta de déficit cero, y una renovación total en los bonos, que nadie puede asegurar, así como en los Repo", advirtió.

Antes de diciembre deberán cancelarse u$s3.700 millones en estos préstamos otorgados por bancos internacionales y para el año próximo el vencimiento es de u$s2.900 millones. "¿El que vence en los próximos meses nos lo van a renovar hasta el 2019, o hasta el 2020, teniendo en cuenta que hay elecciones?", se preguntó el ex funcionario. Se trata de un punto clave ya que en el primer caso se deberá sumar su cancelación a los ya abultados vencimientos del año que viene.

Por otro lado, se pautó una emisión en el mercado internacional de u$s2.800 millones correspondiente al Global 2019. "Extrañamente se incluyó esta colocación, que no se dónde van a conseguir porque el financiamiento del exterior está cerrado", señaló Gustavo Neffa, de Research for Traders.

Mientras tanto, en el mercado doméstico el Gobierno deberá buscar u$s6.400 millones, u$s3.900 millones de refinanciación y u$s2.500 millones de nuevas colocaciones. Para el 2018 esta cifra asciende a sólo u$s1.200 millones, pero podría ser menor si la renovación de Letes supera el 60% proyectado.

Es por esa posibilidad de que la renovación de los títulos no logre concretarse en un 100% que el Gobierno ya empezó a ejecutar un plan B para pedirle un adelanto de los desembolsos al FMI, de manera de despejar las dudas que hay entre los inversores, siempre a cambio de un mayor ajuste fiscal. El crédito del Fondo había sido por u$s50.000 millones, pero u$s12.000 millones iban a quedar para el mandato siguiente. Con ese monto extra, el Ejecutivo podría no renovar ninguno de sus compromisos con el sector privado durante el año próximo.

Hacienda estimó que el año que viene provendrían u$s11.700 millones, según el acuerdo firmado en junio. "Seguramente sea más y esa cifra esté subestimada", evaluó Neffa, aunque López Alfaro cuestionó que "no cumplimos con nada" de lo pactado con el Fondo, salvo la parte fiscal: las metas de inflación, reservas y el objetivo de comprar las Letras Intransferibles al Banco Central quedaron enterradas.

Riesgo Letente

Otro punto a tener en cuenta de las Letes es la proporción en la que son suscriptas en moneda dura, que Hacienda no informa luego de las licitaciones. "Si las cancelan sacrifican reservas, si las renuevan patean el vencimiento a la espera de que el mercado esté en un futuro mejor predispuesto para la Argentina, pero hay que recordar que estamos en medio de una corrida", subrayó Amilcar Collante, del Centro de Estudios Económicos del Sur.