El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne no recibió a los directivos de la empresa Coca-Cola tras la amenaza de este último por desinvertir en el país si avanza la reforma impositiva la cual contempla un aumento en el tributo para la bebidas azucaras del orden del 17 por ciento. El Gobierno dijo que no dará marcha atrás con el impuesto, que considera clave en la lucha contra la obesidad infantil.

Este diario pudo saber que el pasado viernes por la tarde la Cámara Argentina de la Industria de Bebidas sin Alcohol (Cadibsa) mantuvo un encuentro con el secretario de Polí- tica Económica, Sebastían Galiani, pero según las fuentes consultadas no hubo “muchos avances”, respecto de volver atrás con el impuesto. Hoy paga un arancel del 8 por ciento.

Si bien fuentes de Hacienda señalaron que no está previsto una reunión entre las empresas de bebidas gaseosas y el ministro Dujovne dado que no participó el viernes. Desde la industria manifestaron que esta la promesa de volver a verse hoy para escuchar la devolución por parte de los funcionario que se llevaron un informe técnico de por qué no debería aumentar el impuesto.

En el Gobierno no cayó bien los dichos de la firma que sostuvo desde su cede en Atlanta “que si se aumentan los impuestos internos a las bebidas gaseosas dejarán de comprar derivados del citrus en el NOA y otros productos de economías regionales”.

Lo cierto es que el Ejecutivo no dará marcha atrás con la propuesta de llevar el impuesto al 17% aunque algunos rumores hablaban de una reducción de 5 puntos. Desde Hacienda consideran que el reclamo es corporativo mas que económico, dado el bajo impacto fiscal que tiene en el Presupuesto nacional, y que la discusión pasa mas por evitar la obesidad infantil, que recomienda la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que por debatir el “lobby” de las grandes multinacionales del sector.

Ya un informe de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) detalló que beber gaseosas no sólo genera mayor calorías, sino que también aumenta la tasa de mortalidad.

En su momento desde la Asociación Argentina de Dietistas y Nutricionistas Dietistas (Aadynd), Romina Sayar, miembro integrante, aclaró que sea el producto que se use para endulzar la bebida “no hay diferencia en las calorías dado que todas aportan lo mismo sobre cómo aumenta la glucemia una vez que ingresa al cuerpo”.

Pero sí lo hay en el metabolismo. Y esto tiene que ver con la concentración de fructuosa. En este punto, el jarabe de maíz lleva una desventaja. Según la mezcla que tenga se pueden encontrar en porcentajes de 40%, 50% y hasta 100%, contra el jugo de manzana o mosto, que tiene 65%, o de naranja de 40/45 por ciento. En el caso del azúcar de caña es de 50 por ciento.