La caída del consumo interno y la declinación de la obra pública a causa del fuerte ajuste fiscal que encara el Gobierno son, desde el lado de la demanda agregada, las principales explicaciones del desplome de 6,8% que protagonizó la industria en octubre. Las peores contracciones se vieron en los rubros textil y metalmecánica, con sendas mermas interanuales de 23,4% y 21,3 por ciento.

La textil viene en franca caída desde mediados del 2016, por el doble efecto del achicamiento del mercado interno y la apertura a importaciones, que le quitó parte de esa demanda local ya reducida. Desde el Indec ayer destacaron: "El segmento productor de tejidos registra una caída de 25,3% en octubre de 2018, por la contracción de la demanda interna de prendas de vestir y otras confecciones".

La metalmecánica sufrió en octubre su sexta caída consecutiva por la baja del consumo de bienes durables para el hogar, por el freno que la obra pública provocó en la actividad de la construcción y por el escaso aporte del agro en la demanda de tractores y cosechadoras. El acumulado enero-octubre se derrumbó 6,8 por ciento.

En realidad, todos los rubros mostraron dinámicas negativas, excepto el de alimentos y bebidas y la refinación de petróleo, que tuvieron sendas recuperaciones de 2,5% y 8%. Otros sectores clave mostraron flojo desempeño. Es el caso de la siderurgia, que parece haber encontrado un freno a su dinámica positiva previa. Cayó 0,2%, también por la escasa demanda por parte de la construcción y también para bienes durables, maquinaria agrícola y para producción automotriz, rubro que se contrajo 10,8% por el flojo mercado interno. Los químicos se hicieron eco del desplome industrial y cayeron 6,5%. Un efecto dominó en el que flojos desempeños generan otros flojos desempeños.