El oficialismo hizo lugar a dos reclamos opositores para lograr un consenso que le permita darle una contundente media sanción en Diputados al Presupuesto 2019. Ayer anunció que dejará de lado los artículos que anulaban exenciones del Impuesto a la Ganancias. La marcha atrás en esos puntos -que buscaban asegurarle menos gastos al Ejecutivo- mejora la mirada de los gobernadores, actores claves para el momento de contar las manos en el recinto cuando se trate la ley de leyes en el recinto de la Cámara baja.

Apresurado por lograr el déficit cero que firmó en el acuerdo con el FMI, el Gobierno pretendía, en su cálculo de gastos y recursos, un aumento de los ingresos por medio de Ganancias, mediante la eliminación de las deducciones especiales que los empleados públicos del Poder Ejecutivo podían realizar por distintos ítems.

Así, los artículos 86 y 87 anulaban las exenciones de los empleados públicos en concepto de gastos de representación, viáticos, movilidad, bonificación especial, protocolo, riesgo profesional, coeficiente técnico, dedicación especial o funcional, responsabilidad jerárquica o funcional y desarraigo.

Hoy esa decisión quedó en anécdota luego de la negociación con la oposición. Así lo anunció el presidente de la comisión de Presupuesto, Luciano Laspina. "Coincidimos en la necesidad de postergar esta discusión para más adelante y eventualmente no afectar a los trabajadores que están pasando hoy, la mayoría de ellos, por una situación delicada", informó el diputado del PRO, según consignó la agencia de noticias NA.

Tras escuchar varios reproches no sólo de legisladores de la oposición sino también de diputados patagónicos del oficialismo por la rebaja en el diferencial que cobran por zona desfavorable jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones familiares en el sur del país, Laspina anunció que también en ese aspecto habría una rectificación, manteniéndose el plus en el cálculo del Presupuesto.

Durante la reunión de la Comisión de Presupuesto se levantaron varias voces contra esa rebaja del 20% en el caso de jubilaciones y pensiones, y del 10% para asignaciones. El diputado del Frente para la Victoria Axel Kicillof hizo un llamado a la reflexión a los legisladores oficialistas de procedencia patagónica: "¿No hay en el oficialismo diputados, senadores patagónicos? ¿Quién puede aprobar esto?".

La santacruceña Roxana Reyes ( UCR) planteó que el recorte del diferencial por zona desfavorable "resulta muy perjudicial para los vecinos de todas las provincias del extremo austral, sobre todo porque hay condiciones climáticas adversas y porque estas provincias tienen un sentido estratégico".

Pidió "categóricamente que sea contemplado la no reducción del diferencial por zona", y dijo que en todo caso la discusión tiene que darse para eliminar situaciones distorsivas: "No puede ser que gente que no viva esté cobrando este diferencial por zona".

La rebaja alcanzaba el 20% en el caso de jubilaciones y pensiones, y al 10% para asignaciones. Fue la segunda concesión del oficialismo en el marco de los esfuerzos para tentar a los gobernadores y asegurarse los votos para aprobar el presupuesto por un amplio margen, lo que - imaginan- será traducido políticamente como una fuerte señal de legitimación al Gobierno nacional.