En siete días, los depósitos privados en dólares cayeron US$2.700 millones
Moody's advirtió sobre la tendencia
Los depósitos bancarios privados en dólares cayeron ayer US$344 millones y encadenaron su séptimo día consecutivo de sangría en una dinámica que ya se llevó más de U$S 2.711 millones desde las PASO. En ese marco, la calificadora de riesgo Moodys alertó sobre esta tendencia y remarcó que el de la semana pasada fue el mayor derrumbe desde la crisis de 2001-2002.
El reporte difundido ayer destacó que "el descenso de los depósitos en dólares es negativo para los bancos", aunque señaló que su situación de liquidez brinda "margen para resistir la salida". Al 21 de agosto (último dato disponible), quedaban US$29.789 millones en cuentas bancarias privadas, 8,3% menos que antes de las primarias.
La semana pasada tuvo la mayor salida de divisas de las cuentas desde 2001-2002
La salida promedio de US$400 millones diarios durante los primeros seis días post elecciones "representa la mayor caída semanal nominal en depósitos en dólares estadounidenses desde la crisis de 2001-2002 y la mayor desde 2014 en términos porcentuales".
Esta fue una de las causas de la sangría de reservas de los últimos días ya que la mitad de los depósitos en moneda extranjera se encuentra encajado en el Central e integra las tenencias internacionales y su retiro implica una caída de las mismas.
El analista financiero Christian Buteler advirtió que la tendencia es preocupante: "Hoy hay menos de US$30.000 millones. Como referencia, en diciembre de 2015, quedaron unos US$9.000 millones. O sea que la sangría puede ser mayor. Es cierto que la caída empezó desde un nivel muy alto. Pero, por el momento, el declive no parece detenerse".
Como contrapartida, Moodys destacó que los depósitos en moneda local se mantuvieron bastante estables, al menos en términos nominales. Un dato positivo ya que si la corrida escalara a un desarme de plazos fijos, la presión cambiaria recrudecería con riesgo de espiralizarse.

