Mientras el secretario de Comercio, Miguel Braun, mantendrá hoy y mañana diversas reuniones con sus pares del gobierno de los Estados Unidos para que se excluya a la Argentina de los aranceles al acero y aluminio, el Ejecutivo lanzará en el corto plazo una norma técnica en el caso del acero para la construcción, que endurecerá las exigencias a las importaciones, entre otros efectos.

Fuentes de empresas nucleadas en la Cámara Argentina del Acero señalaron a BAE Negocios que "está próxima a salir una norma técnica que regirá tanto para los fabricantes nacionales de acero como para las importaciones". Aunque el tratamiento de esta normativa era previo al anuncio de los Estados Unidos respecto de los nuevos aranceles para el acero y aluminio, del 25% y 10%, respectivamente, las fuentes sectoriales expresaron que "en un escenario como el que se viene, la norma buscará igualar las exigencias de calidad y podría combatir los desvíos de comercio desde China y otros países productores".

Al menos en la medida sobre la que trabajan funcionarios y empresas, el tipo de acero que quedará regulado con pautas más duras será el destinado a la construcción. Actualmente las empresas socias de la Cámara Argentina del Acero son Acindar (Grupo Arcelor Mittal); Tenaris-Siderca y Ternium-Siderar (Organización Techint); Acerbrag (Grupo Votorantim); Sipar-Gerdau (Grupo Gerdau); y Aceros Zapla. La industria siderúrgica emplea aproximadamente unas 15.000 personas directamente y alrededor de 100.000 indirectamente.

Por su parte, Braun reiterará el pedido de que se incluya a Argentina en la nómina de países excluidos de los gravámenes de 25 y 10%, respectivamente. En su agenda, figuran encuentros con representantes del US Steel y el Departamento de Comercio de Estados Unidos. "Es una visita de trabajo en la que tendré varias reuniones y que coincide con el tema de los aranceles: haré todos los esfuerzos para que Argentina tenga un mejor tratamiento, ya que las exportaciones de acero y aluminio a Estados Unidos son muy pequeñas", indicó.

El funcionario agregó que "Estados Unidos no puede pensar que Argentina es una amenaza de seguridad nacional, con lo cual presentaré todos los argumentos para que nos traten lo mejor posible", afirmó Braun.

El pasado viernes, el presidente Mauricio Macri le transmitió a su par de Estados Unidos, Donald Trump, la preocupación del gobierno argentino por la decisión de definir los nuevos aranceles, a través de un contacto telefónico.

Según los cálculos sectoriales, la Argentina exporta acero a los Estados Unidos por 200 millones de dólares; y aluminio, por 430 millones de dólares, aunque en este caso, la monopólica Aluar podría afrontar el derecho del 10% y seguiría comercializando los mismos volúmenes que hasta la actualidad.

Trump se comprometió a evaluar la posibilidad de hacer lugar a un pedido para que la Argentina sea exceptuada de cualquier medida restrictiva que afecte las exportaciones.