El Departamento de Comercio de los Estados Unidos (ITC, por sus siglas en inglés), dio por finalizada la investigación que realizaba al biodiésel argentino denunciado por recibir subsidios en torno del 30 por ciento y aplico de forma definitiva aranceles que van del 71% al 73% cerrando por completo su mercado a la importación del producto de origen local.

“El subsidio injusto del gobierno a los productos es algo que el Departamento toma muy en serio”, dijo el secretario del ITC Wilbur Ross, a través de un comunicado y agregó que “Estados Unidos está comprometido con el comercio libre, justo y recíproco con todos los países”, pero “la administración Trump defenderá a los trabajadores y las empresas estadounidenses injustamente perjudicados”.

De esta forma la medida recayó sobre Dreyfus que recibió un arancel del 72,28% y Vicentín del 71,45%, mientras que las demás compañías tendrán un impuesto del 71,87 por ciento.

El Departamento de Comercio reconoció que la imposición del arancel surgió tras el reclamo de la Coalición Nacional de Comercio Justo del Biodiésel, una asociación ad hoc compuesta por la Junta Nacional de Biodiésel de los EE.UU. (NBB, por sus siglas en inglés) y otros quince productores más.

La aplicación del impuesto termina por destruir completamente el mercado del biodiésel local que dejará en el camino u$s1.200 millones en materia de exportación. La mala noticia se suma a los aranceles del 15% que ya impuso la UE. Además vale recordar que el ITC dará también en enero próximo su postura sobre dumping que al momento es “provisorio”el cual ronda entre el 54,3% y el 70 por ciento. En pocas palabras el impuesto total a Estados Unidos estará por arriba del 140 por ciento.

En un comunicado la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio) rechazó “categóricamente la determinación final de subsidios” dado que la misma se basa “únicamente en los diferenciales de derechos de exportación entre el biodiésel y el aceite, una práctica que nos se considera subsidios en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Según el ITC, el arancel es un mecanismo internacionalmente aceptado para buscar alivio de los “efectos nocivos” de las importaciones “injustamente subsidiadas” en los Estados Unidos. Reconoció que actualmente mantiene 412 órdenes antidumping y derechos compensatorio que brindan “alivio” a las empresas e industrias estadounidenses afectadas por el “comercio desleal”.