La construcción mantiene el efecto de la recesión sectorial y los empresarios del sector apuestan a una recuperación a través de la aplicación de políticas que reactiven el gasto en obra pública, en donde no sólo dinamizaría la actividad sino que recuperaría mano de obra en corto tiempo y ayudaría a mejorar la dinámica del consumo interno y contagiaría a la obra privada.

Un informe difundido por Industriales Pymes Argentinos (IPA) señaló que "la construcción atravesó una acusada recesión, desencadenada por la crisis financiera de 2018", en donde "se apagaron los dos grandes motores que tenía: el gasto público en infraestructura y el crédito hipotecario". "En los últimos meses se ensayaba una reactivación, pero el crash financiero post PASO sembró mucha incertidumbre. En septiembre de 2019 la actividad cayó 9% interanual", señaló.

La entidad que reúne a empresas pymes mostró además que los despachos de cemento, que es el insumo más difundido en la actividad de la construcción, se contrajeron 7% interanual en septiembre y 9% entre de 2018 y 2019, "interrumpiendo la gradual recuperación que se observaba desde enero". "Dado el contexto de alta inestabilidad macroeconómica y política no cabe esperar una recuperación antes de 2020", auguró.

"El consumo de asfalto puede considerarse un termómetro del gasto público en infraestructura. Luego de bajas interanuales que en 2018 superaron caída del 40 %, los últimos meses marcaban una reactivación parcial. El programa acordado con el FMI supuso resignar parte del presupuesto de obra pública (en infraestructura), para destinarlo al pago de planes de asistencia social y jubilaciones", analizó la entidad a partir de un trabajo realizado por DataDriven.Arg.

En ese contexto, el informe señala que la actividad inmobiliaria fue impactada por la crisis financiera. "La devaluación implicó el retiro de gran parte de la oferta de inmuebles en stock y la merma del poder de compra de los inversores no dolarizados. Ocurre que mientras los ingresos en dólares de los hogares argentinos descendieron, los precios por metro cuadrado seguían en máximos históricos", sostuvo.

Fuentes que participan de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) confiaron a BAE Negocios que esperan una apuesta por la obra pública para el próximo período del Gobierno, y por eso comenzaron a realinear la conducción de la entidad para retomar la confianza en la relación entre el Estado y las empresas constructoras nacionales, salpicadas por causas sobre supuesta corrupción en la contratación de servicios. Para muchos de los empresarios, "el objetivo fue dejar afuera a las firmas locales de la obra pública".