Las protestas que se vieron ayer en las localidades de Trenque Lauquen y General Rodríguez frente a la planta de La Serenísima significan el punta pie inicial de una serie de asambleas que se darán en las principales cuencas lecheras si el Gobierno no le da una solución al sector. La crisis de los tambos hace que los productores envíen sus vacas al Mercado de Liniers ante la imposibilidad de mantenerlos en el campo a partir un precio que hoy está por debajo del costo de producción.

"Sólo en nuestra localidad en los últimos 4 meses el despacho de vacas holando a los matarifes es de 4.200 animales, lo cual es un 60% más de lo observado el año pasado", señaló a BAE Negocios, el presidente de la Sociedad Rural de Trenque Lauquen, Ignacio Kovarsky.

Según el productor, el precio que hoy recibe el tambero por el litro de leche ronda los $8, pero este debería estar en los 11 pesos aproximadamente para cubrir los costos y sin hablar de tener alguna ganancia.

Los planteos que viene realizando la actividad primaria pasan también por tener un mercado transparente donde la industria muestre sus precios y se celebren contratos para acortar los días de cobro. Todos temas que el Gobierno, a partir de la Dirección Nacional Láctea, no avala.

"Ahora parece que hubo un cambio y se estaría aceptando hablar de precios", sostuvo el vicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Jorge Chemes a este diario, "con lo cual se decidió volver a las mesas de diálogo". Hay que recordar que este fue el motivo por el cual la entidad decidió abandonar las mesas de competitividad".

Pronto se sabrá si la Secretaría de Agroindustria aceptó el pedido de los productores. De lo contrario seguirán desapareciendo tambos. Las pymes de este sector generan trabajo para 6 personas por hectárea, mientras que la soja apenas uno.