La abrupta devaluación post PASO y la crisis económica resultaron un combo explosivo para las empresas argentinas. De acuerdo a los balances presentados por las firmas que cotizan en la Bolsa porteña, el tercer trimestre del año sólo dejó pérdidas para la mayoría de ellas.

Las compañías recibieron un doble impacto. Por un lado, la contracción del consumo, de la mano de un poder adquisitivo cada vez más deteriorado por la inflación, afectó sus resultados por ventas. El golpe más duro fue para las empresas dedicadas al consumo masivo, que en septiembre registró una caída récord, según consultoras privadas, del orden del 13% interanual.

Por el otro, la fuerte devaluación que se produjo luego del resultado de las PASO del 11 de agosto -sólo en el día posterior a las primarias el dólar saltó un 22,8%- generó un incremento de costos y un deterioro de la situación financiera de aquellas compañías que se habían endeudado en moneda estadounidense.

"La exponencial suba de costos, asociada a la muy fuerte devaluación de la moneda y la inflación, ha sido determinante en los resultados negativos de Molinos, que no ha podido trasladar a los precios de su cartera de productos dichos efectos", señaló la empresa alimenticia en un comunicado el jueves pasado, luego de dar a conocer una pérdida acumulada en los primeros 9 meses del año de $1.356 millones.

Otra de las que sufrió este doble impacto fue Arcor. Aunque la empresa logró compensar la caída de ventas en nuestro país con exportaciones y ventas en sus filiales extranjeras, su deuda se incrementó notablemente por la devaluación, lo que le significó una pérdida de $2.610 millones entre enero y septiembre pasados.

"La rentabilidad de la compañía se ha visto afectada principalmente por la diferencia de cambio sobre la deuda en dólares, producida por la devaluación del peso argentino", indicó la compañía en un comunicado difundido el viernes.

Y agregó: "La caída de volúmenes de ventas del Grupo en Argentina originada en la baja del consumo, se ve parcialmente compensada por el incremento de las exportaciones y el incremento en el volumen de ventas operado en las filiales del exterior".

En la misma línea, Aluar reportó un resultado negativo de $2.963 millones, de acuerdo al balance con cierre el 30 de septiembre que presentó a Byma. La compañía indicó que el resultado se debe a la pérdida ocasionada por el impacto de la devaluación sobre su deuda, los menores ingresos por ventas producto de la caída del precio del aluminio; y los mayores costos de distribución.

El jueves, en tanto, YPF había dado a conocer una pérdida acumulada en los primeros nueve meses de $23.023 millones, generada por el impacto de la devaluación sobre su deuda en dólares y el congelamiento de precios aplicado por el Gobierno.

El viernes también informaron pérdidas Longvie, Albanesi, Telecom, Grimoldi, Clisa, Camuzzi y Telecom, entre otras.

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