Los industriales lanzaron fuertes advertencias por la exposición de las fábricas argentinas a la importación libre de productos europeos si avanza, sin consulta previa, un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la UE. Como contracara, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, confirmó que en el transcurso de un mes quedará sellado el convenio inter regional. El debate se centró por los perjuicios que generará a las fábricas nacionales, en contraposición con las ventajas al agro.

“La eliminación de la línea de crédito productiva se verá reflejada en los costos”

También hubo una fuerte crítica a la modificación de los beneficios que las empresas radicadas en el interior del país tienen en concepto de aportes patronales, como parte del fomento a inversiones en las economías regionales. El cruce se dio en el medio del inicio de la Conferencia Industrial que organizó la UIA, en donde pasaron especialistas internacionales, además de funcionarios del Gobierno y ante la mirada atenta de los más de 500 empresarios reunidos en el Golden Center de Parque Norte.

Luego de enumerar conflictos por situaciones conflictivas por acceso al crédito y aumento de costos laborales, el presidente de la 23º Conferencia, Eduardo Nougués, puso en duda los beneficios para la industria argentina de la negociación con la UE: "Este escenario puede dificultarse aún más si se acuerdan condiciones muy preferenciales para productos de la Unión Europea sin lograr efectivas concesiones de Europa para la exportación de nuestros productos agroindustriales del Mercosur".

La respuesta llegó minutos después y desde el mismo atril de parte Cabrera, quien confirmó que "es posible que antes de fin de año alcancemos un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea". "Es algo que va a tener un impacto muy positivo en las inversiones y nos va a hacer pasar de tener acuerdos comerciales con el 9% del PBI mundial, al 30%", aseguró, y le dijo a Nougués que el entendimiento "va a permitir exportar industria".

"En 15 años deberíamos estar compitiendo con los europeos ¿por qué no?", dijo ante la sorpresa de los industriales, que confirmaron sus temores de que el Gobierno haya avanzado sin haberlos echo partícipes de las negociaciones. "No sabemos la letra fina", se quejó Acevedo, en los pasillos de la Conferencia.

Nougués no fue el único tema que le puso calor al cónclave industrial y le apuntó con dureza a la política financiera del Banco Central. "Por cada peso que se presta en el norte del país, se otorgan créditos por el equivalente a 30 veces en la Ciudad de Buenos Aires. Estas asimetrías nos hablan a las claras de hacia dónde debemos focalizar nuestros esfuerzos", disparó.

Y si bien afirmó que en la UIA están "convencidos de que la reforma tributaria y laboral van en el camino correcto", reclamaron "trabajar sobre dos aspectos que son fundamentales: el desarrollo regional y los tiempos". "Los aumentos de los costos laborales no asociados al salario para las industrias radicadas en las regiones más postergadas del país van claramente en sentido contrario al espíritu buscado", enfatizó Nougués.

El directivo de Ledesma y vicepresidente de la UIA pidió una "mirada regional al desarrollo nacional como protagonista central" al señalar que esa mirada "permitirá mejorar la competitividad del país", pero reclamó "una transición inteligente".

"Otro aspecto a tomar en cuenta es el actual contexto de tasas de interés elevadas con restricciones específicas de financiamiento para las pymes. La eliminación de la línea de crédito productiva se verá reflejada en los costos y profundizará aún más la balanza comercial deficitaria que tenemos con países tan distintos como Brasil, que es nuestro principal socio comercial, y China.", sostuvo.