La crisis que afecta a la actividad industrial sumó un nuevo indicador que revela la profundización de la recesión: las fábricas utilizan en promedio apenas el 63% de su capacidad instalada durante agosto. En la comparación interanual, el relevamiento oficial del Indec muestra una contracción del 4,3%, con picos en los extremos que compensaron el ritmo. Los textiles -sector que utiliza mano de obra intensiva- pisaron el 53,4%, mientras que la performance de los metales básicos, gracias al acero y al aluminio, se ubicó en el 85,2%.

Si bien el registro del octavo mes del año recuperó el pésimo registro de julio (en donde el uso de las máquinas fabriles fue del 60,1%), agosto es considerado un mes bisagra para la reactivación estacional de la producción, lo que demuestra que el 63% sólo puso en evidencia la mala situación por la que atraviesa la industria argentina.

El director del Centro de Estudios (CEU) de la Unión Industrial Argentina ( UIA), Pablo Dragún, sostuvo que la utilización de la capacidad instalada está en línea con el mal momento de la producción. "Esperamos que hasta fin de año se observe siempre una caída con respecto al mes del año anterior, en línea con lo que se ve en la producción, en el orden del 4%, 5% y hasta 6%, con algún sector tirando para arriba pero no demasiado".

La preocupación está centrada en los rubros que utilizan mano de obra intensiva, que muestran registros más magros aún que el 2016, cuando la actividad estaba en plena baja producto de los altos costos, la caída del mercado interno y la fuerte presión impositiva. El caso central de agosto fue el textil, que desde mayo a noviembre del año pasado había estado por encima de 60%, con un leve repunte de la producción aunque con muchos problemas de funcionamiento, y que en la actualidad muestra una caída de casi 14%, en el nivel de junio y mayo.

"La industria textil presenta un nivel de utilización de la capacidad instalada de 53,4% en agosto de 2018, inferior al de agosto de 2017 (69,1%), a partir de la contracción en los niveles de elaboración de tejidos y de hilados de algodón", confirmó el Indec.

A la baja de la producción textil le siguieron la de sustancias y productos químicos (8,2%), refinación de petróleo (7,2%), la metalmecánica (7,2%), edición e impresión (5,2%), alimentos y bebidas (4,2%), insumos para la construcción (3,5%) y la elaboración de papel y cartón (2,9%), en la comparación interanual.

En alimentos y bebidas, un rubro que muestra la contracción del consumo, la caída del uso de las máquinas se origina, fundamentalmente, en las bajas de la molienda de granos oleaginosos y de la elaboración de bebidas. En el primer caso, la menor elaboración de aceite y subproductos de soja y girasol produjo la retracción en la actividad de las plantas. En el caso de las bebidas, la disminución interanual se vincula con el menor nivel de actividad de los segmentos de bebidas gaseosas, aguas y sodas.

Los bloques que presentan, en agosto de 2018, una menor utilización de la capacidad instalada respecto al mismo mes del año anterior fueron las industrias metálicas básicas y la industria automotriz. En la producción de autos pasó de estar 55,1% a 57,3%, lo que se instauró como el registro más alto en mucho tiempo. "Aunque es probable que en septiembre de bastante abajo porque ya lo vimos con el dato de producción de autos, en parte por las caídas de exportación de autos a Brasil", aclaró Dragún de la UIA.

"Otro sector que da muy alto y tira el número para arriba es industria de metales básicos, especialmente porque acero vino muy golpeado en 2016, empezó a crecer tangencialmente en 2017 pero como es un sistema de producción continua lleva un tiempo hasta llegar a un máximo de la utilización relevante de la capacidad instalada", completó.

La UIA es más optimista para el 2019: "El año próximo puede haber crecimiento cuando entre a jugar la molienda y otros sectores más vinculados a otras variables, como autos con Brasil o elementos vinculados a petróleo y gas".