El Consenso Fiscal que la Nación y las provincias firmaron ayer tendrá, como medidas asociadas y necesarias para su financiamiento, la reforma del sistema previsional y el cambio de la carta orgánica del Banco Nación: el cambio de fórmula para actualizar los haberes, que será un punto medio entre el esquema actual y el ritmo de la inflación, generará un ahorro al Estado que, junto a la posibilidad de recibir el 20% de las ganancias anuales del Banco Nación, con apoyo garantizado de los gobernadores, ayudarán al Tesoro Nacional a afrontar el costo de financiamiento del pacto.

El texto que firmaron 22 provincias y la Ciudad de Buenos Aires junto al Estado nacional rebalancea el modelo de relaciones financieras de fondos entre ambas partes. En términos generales, el Gobierno nacional fue el que más tuvo que ceder en términos de reparto, aunque se aseguró apoyo político federal de las reformas que busca aprobar en el Congreso. Considerando todos los cambios previstos en el Consenso Fiscal, el Tesoro Nacional pierde fondos en las compensaciones anuales a provincias, una por el fin del Fondo del Conurbano Bonaerense y otra para garantizar el levantamiento de juicios de provincias, los 44.000 millones a la provincia de Buenos Aires en 2019 (que en lo sucesivo se actualizará por inflación), la actualización de la cobertura de cajas previsionales provinciales no transferidas e incluso en asumir el costo de financiar retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas para los trabajadores estatales de provincias y municipios.

El Tesoro Nacional recibirá dinero de distintas fuentes tras la reestructuración fiscal. Por un lado, la derogación del artículo 104 de Ganancias que borra el esquema del Fondo del Conurbano significará que el 36% de Ganancias se repartirá de acuerdo a la distribución primaria: serían unos 90.000 millones para la Casa Rosada. El compromiso firmado por los gobernadores para apoyar un giro de 20% de utilidades anuales del Banco Nación al Tesoro nacional le asegurará otros 20.000 millones en 2018. Y la reforma previsional que reemplazará la fórmula de actualización de haberes por un porcentaje menor al esquema actual (aunque el Estado pagará 82% móvil para quienes hayan aportado 30 años) generará un ahorro en esas erogaciones, que oficialmente aún no fue calculado. La mayor pérdida para el Gobierno nacional viene por el lado del nuevo destino del impuesto al cheque que significará que el Tesoro resignará unos 140.000 millones. La totalidad del tributo será girado directamente a Anses. Además de las compensaciones a Buenos Aires y el resto de los distritos, el Estado emitirá un bono a favor de las provincias que tendrá una tasa de 6%, con amortización anual a 10 años de plazo, para compensar a los gobernadores por $125.000 millones.

La estructura tributaria de las provincias también cambiará a partir de este nuevo modelo fiscal. La idea será que cobren mayor peso aquellos tributos provinciales que gravan el patrimonio y que se aminore la carga impositiva a las actividades productivas. Esa meta se buscará a través de dos medidas. Por un lado la reducción paulatina de las tasas de Ingresos Brutos. Hacia 2022 las únicas actividades que no estarán exentas del impuesto serán la industria papelera, construcción, comercio, hoteles y comunicaciones. Las actividades primarias y la producción industrial dejarán de tributar paulatinamente. Esa caída en la recaudación se verá compensada, estiman oficialmente, con la otra medida en cuestión: el revalúo rural y urbano que armonice las valuaciones fiscales en todas las provnicias. Las provincias deberán garantizar acceso a sus registros catastrales al organismo federal designado para esa tarea. Una mayor recaudación provendrá de esta fuente: el Impuesto Inmobiliario tendrá, tras el revalúo, tasas de entre 0,5 y 2%.

Punto por punto, de qué consta el nuevo Consenso Fiscal que regirá al Estado

El Consenso Fiscal rubricado ayer entre los gobernadores y la Nación contiene como puntos más salientes:

  • Régimen previsional: Se acordó tratar un proyecto de ley en el Congreso para que los haberes jubilatorios se actualicen trimestralmente y por una fórmula que supere a la inflación. Se acordó garantizar que las jubilaciones sean de al menos el 82% del salario mínimo vital y móvil para quienes hayan aportado 30 años. Eliminar las jubilaciones de privilegio.
  • Acuerdo por el Fondo del Conurbano: $21.000 millones en 2018 y $44.000 M en 2019 para Buenos Aires.
  • Ley de Ganancias: derogación del articulo 104 y fin del Fondo del Conurbano
  • Juicios: todas las provincias (menos San Luis) acordaron desistir de los juicios contra el Gobierno Nacional a cambio de 125.000 millones a diez años.
  • Empleo público: el Gobierno nacional financiará programas de retiro y jubilaciones anticipadas para empleados públicos de provincias y municipios. Buscarán asegurarse incentivos para la “reinserción laboral”.
  • Impuestos distorsivos: compromiso de las provincias para bajar impuestos distorsivos (Ingresos Brutos y Sellos) por 1,5% del PBI en los próximos 5 años.
  • Ley de Responsabilidad Fiscal: compromiso para aprobar y adherir al proyecto de una nueva Ley de Responsabilidad Fiscal. Las provincias mantendrán su gasto constante en términos reales durante los próximos años. n Ley de Revalúo Impositivo: se coparticipará el impuesto.
  • Impuesto al cheque: se destinará 100% a la Anses.
  • Cajas previsionales no transferidas: el Gobierno Nacional se comprometió a financiar los déficit de las cajas previsionales no transferidas.
  • Ley de Responsabilidad Fiscal para municipios: las provincias se comprometieron a trabajar para aplicar una ley de responsabilidad fiscal en los municipios de cada una de sus jurisdicciones.
  • Impuesto inmobiliario: las provincias acordaron que las valuaciones fiscales de los inmuebles converjan en el tiempo a las valuaciones de mercado.