La expansión de la sequía a las provincias de Chaco y Santiago del Estero complicaron aún más el panorama de la campaña 2017-2018. La ausencia de lluvias desde hace más de dos semanas en esa zona del país reducen nuevamente las previsiones de las cosechas de maíz y soja. En diciembre, se esperaba que se levanten 95 millones de toneladas entre ambos cultivos, y ahora los analistas redujeron 24,7% sus cálculos, a 71,5 millones de toneladas. A este ritmo el ingreso de divisas por las retenciones a la soja arrojan a la fecha pérdidas en el PBI por u$s1.610 millones.

El trabajo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señaló que la región del NEA no ha registrado "lluvias en varias semanas" y donde amplios sectores del núcleo chaqueño transitan etapas "críticas" bajo condiciones "adversas" y "comienzan a caer las expectativas de rinde en zonas importantes".

Además alertó que las bajas temperaturas en los campos de San Luis, Córdoba, Buenos Aires y el oeste de Santa Fe, provocarán un "retraso" en el ciclo del cultivo en lotes de segunda con el riesgo de una caída en el peso del grano, que significará una menor paga por parte de la demanda.

En la misma línea la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), sostuvo que el avance de las cosechadoras sobre el 20% de la soja de primera y los ajustes negativos sobre la de segunda recortan 500.000 toneladas sobre lo que se calculaba hace una semana atrás. Con este nuevo descuento, la región núcleo aportaría unas 14,7 millones de toneladas, casi 6 millones menos que la campaña anterior.

La Bolsa rosarina advirtió también que ya hay problemas de calidad dado que se están encontrado "granos verdes". Esto sucede porque al secarse prematuramente la planta no hubo tiempo de degradar la clorofila de los granos.

El tema ya fue alertado por productores de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) al denunciar que ya hay por parte de la industria "descuentos y rechazos". Desde los fábricas reconocieron que no aplicar bajas es "complicado" dado que es alto el costo para lograr mejorar el producto y más aún cuando el mercado internacional no acepta el aceite crudo hasta determinado porcentaje.

Por lo pronto, los 14,5 millones de toneladas de soja que no llegaran a los puertos hubieran significado divisas por u$s5.765 millones donde u$s1.610 millones corresponden al pago por las retenciones. El impacto en el PBI es de 0,5 puntos.

La misma situación se refleja en el maíz donde la Bolsa porteña disminuyó la proyección a 32 millones de toneladas, 7 millones menos que las recolectadas en el ciclo previo y 2 millones por debajo que las estimadas su último informe.

En el caso de la BCR, reconoció que los maíces de diciembre siguen "deteriorándose". Destacó que el 95% de los maíces de diciembre se encuentran llenando sus granos y se consolidan las clasifica iones entre regulares y malas. Un 20% de la superficie implantada "no será cosechada por el pobre desarrollo de las plantas".

Más allá de las lluvias que se verá en los próximos días que será escasa y tardía, no se descarta que el volumen de la cosecha siga cayendo.