La cotización de la soja salió airosa ayer en Chicago luego de que los mercados bursátiles terminaran en baja a partir de la detención en Canadá de la futura heredera de la empresa china Huawei por pedido de Estados Unidos. La preocupación de los operadores se centra en la posibilidad que termine la tregua entre ambas naciones luego que acordaran en la cumbre del G20 recomponer las relaciones, algo que a la fecha todavía no sucedió.

La oleaginosa que empezó su cotización en u$s332 la tonelada llego a tener un piso de u$s329, pero con el correr de las horas la demanda que está firme sobre la materia prima hizo que fuera ganando terreno, y terminó así en u$s334 la tonelada, apenas un dólar por debajo de lo visto el miércoles.

Desde la corredora de cereales Intagro, el analista de mercado Andrés Gosente señaló que el motivo "por el cual la soja se mantiene a flote encuentra respuesta en la demanda real que hay y la espera del mercado a que China vuelva a comprarle a EE.UU.".

A seis días de las reunión entre Trump y Xi Jinping, y luego también de declaraciones positivas vía Twitter, nada indica que la soja vuelva a China. La duda pasa por si rebajará o eliminará el arancel del 25% que se impuso a la oleaginosa norteamericana o por el contrario abrirá un cupo con un volumen a determinar, y de esta forma se de inicio a los envíos.

A seis días de la reunión entre Trump y Xi Jinping, nada indica que la soja vuelva a China

Por lo pronto, un dato que muestra a las claras la situación actual pasa por las exportaciones que publicó ayer el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).

En octubre de 2017, China se mostraba como el primer importador de la soja norteamericana llegando a un volumen de algo más de 7 millones de toneladas. Este año para sorpresa de muchos, ese lugar está ocupado por la Argentina que adquirió 566.000 toneladas. Se estima que terminará comprando 4 millones de toneladas en 2018.

En el plano local, el contrato mayo tuvo un retroceso del casi un 2% producto de la poca oferta y poca demanda en los recintos. Para los operadores consultados la baja es típica del año y habla de un mercado que esta alejado y mas enfocado en el trigo que por estos días viene mejorando su precio.

Aún restan por comercializarse cerca de 3 millones de toneladas de soja que representan a valores FOB ingresos por u$s1.080 millones.

Por ahora el Gobierno pide al cielo que el clima sea benigno con el campo. La última sequía quedó en la cabeza de muchos funcionarios. Los futuros ingresos dependerán también de lo que pase con la guerra comercial. A la Argentina no le conviene que haya fumata blanca, sino que China le siga comprando soja, aunque la primarización tampoco es buena.