Según datos del Ente Nacional Regulador del Gas ( Enargas), la cantidad de conectados en 2016 y en 2017 fueron en promedio de 112 mil conexiones domiciliarias, entre las nueve distribuidoras que operan las diferentes áreas de concesión del país. En estos dos años hubo sólo 230 mil nuevos usuarios, mientras que en 2018 no hay datos oficiales que muestren si hubo un alza o una merma, aunque fuentes del sector sostienen que continuó la racha descendente.

Si se compara los dos primeros años del actual gobierno de Mauricio Macri, con los últimos dos años de la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, se llega a la merma del 25%, pues el promedio anual de cantidad de conectados en 2014 y 2015 ascendió a los 150.400 mil, aproximadamente.

La caída de las nuevas incorporaciones fue desde el inicio de la gestión actual. En 2016 se sumaron 117 mil nuevos usuarios residenciales, pero en 2017 ese número descendió a 108 mil usuarios, según detalló el Enargas. Totalizando la incorporación de 230 mil nuevos usuarios en los primeros 24 meses de gobierno macrista.

Por las empresas

Los datos elaborados por el Enargas, muestran cuáles son las distribuidoras que sortearon la mala racha. Por ejemplo, Naturgy Ban (ex Gas Natural Fenosa) y GasNea, crecieron en nuevos usuarios entre 2016 y 2107, mientras que el resto de las distribuidoras decrecieron en el número de nuevos usuarios conectados.

Los datos son claros. En 2016, Naturgy incorporó 17.900 nuevos usuarios, pero en 2017 elevó esa cifra a 37.600. Un crecimiento del 110%. En el caso de Gas NEA en 2016 incorporó 3.100 nuevos usuarios, y en 2017 totalizó los 4.600, arrojando un crecimiento del 49%.

Las que tuvieron una caída en las conexiones fueron: Metrogas -41%; luego aparece Ecogas del Centro -40%; Ecogas Cuyana-28%; Litoral Gas -24%; Camuzzi Gas Pampeana -24%; Gasnor -20% y Camuzzi Gas del Sur -6,5%.

Motivos de la caída

Resulta paradójico pero es así. De a poco la producción de gas aumenta, pero hay menor consumo entre los que ya tienen instalado el gas por red, sea tanto en el área industrial como en el sector residencial. Y a todo esto, se le suma la merma en las nuevas conexiones.

Sin dudas que esta caída se da por dos motivos económicos. Por un lado, las conexiones domiciliarias son elevadas para los sueldos promedio que hay en el país. Por ejemplo, en Córdoba, Gran Buenos Aires o cualquier otra provincia de Cuyo o la Patagonia, el costo para la conexión de un hogar tipo (una cocina, uno o dos calefactores y un calefón) oscila entre los $40.000 y $50.000, una fortuna para los ingresos medios.

Por el otro lado, el costo de las tarifas del gas por red amilanó a más de un potencial usuario. Escuchar en los noticieros de que se envían boletas de $4.000 o $5.000, ponen en alerta a quienes todavía no se incorporan al sistema.

Por esto, muchos usuarios continuaron con la opción de utilizar como principal energía a la electricidad o el gas envasado (garrafa), que aumentó en un 205% en promedio en los últimos tres años, respecto al 744% del gas natural por red.

*Editor de la revista Expansión, GASxRED&GLP y del portal americaglp.com