La caída del empleo privado formal, que en mayo volvió a acelerarse, no parece tener fin. Junto a los datos del SIPA, el Ministerio de Producción y Trabajo presentó ayer el resultado de la Encuesta de Indicadores Laborales de junio, que mostró que las proyecciones siguen en rojo.

Las respuestas de los 3.000 empresarios consultados en los principales aglomerados urbanos del país mostraron que el mes pasado la cantidad de puestos de trabajo bajó 2,7% interanual y del 0,1% mensual sin estacionalidad. Al mismo tiempo, el 6,8% de las compañías aplicaron suspensiones, 1,4 punto más que en el mismo mes de 2018.

Además, las expectativas empresariales de contratación para los próximos tres meses se marcaron 1,2%, un nivel que permite adelantar nuevas caídas en el empleo al ubicarse por debajo de la franja de estabilidad, que los funcionarios de la cartera ubican entre 3% y 6%.