Las exportaciones de abril fueron 2,5% menores a las de marzo, según publicó ayer el Indec en el dato desestacionalizado del informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA). El número es una nueva mala noticia respecto a los niveles de la actividad económica de abril. La suba del 120% del precio del dólar alcanzó para que la recesión provocara un derrumbe de 28,9% en las importaciones del primer cuatrimestre pero no para disparar las ventas externas, que en el acumulado cayeron 1,2%.

La recesión permitió, de esa forma, un superávit comercial de u$3.147 millones en lo que va del año. En ese sentido, el director de Epyca, Martín Kalos, afirmó: "Los datos muestran que la estructura productiva no está reaccionando de manera de poder producir más y mejor. Y que las devaluaciones generan superávit sólo por el lado de las importaciones". Coincidió Ecolatina a través de un informe: "En abril, el saldo comercial de bienes fue positivo y la mejora respondió casi íntegramente al desplome de las importaciones".

Ahí la dinámica es conocida: la devaluación de 120% generó una disparada de la inflación interanual de 55,8% y una contracción del salario real que según el Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET) fue de 11,4% interanual en abril. Eso redundó en una merma de 12,2% en el consumo (ver aparte), que es el componente más fuerte de la demanda agregada y por ende provocó una caída en la actividad económica 6,% interanual. También generó un deterioro muy grande en la inversión.

Esas pésimas dinámicas del consumo y la inversión se vieron claramente reflejadas en el ICA publicado ayer. Hubo contracciones en todos los rubros de importación. Por el lado de los que son fundamentales para que crezca la producción: en bienes de capital las compras externas sufrieron un desplome extraordinario de 42,3%, en bienes intermedios cayeron 17,1%, en piezas y accesorios para los bienes de capital 28,2% y en combustibles y lubricantes 7,3%.

Y también por el lado del consumo de los hogares: las compras de esos bienes bajaron 35,2% y las de vehículos nada menos que 69,7%. Con todo, en abril las importaciones cayeron por un total de 31,6% interanual. De ahí que las consultoras coincidieran ayer, en general, en que el superávit comercial del primer cuarto del año se explicó por el efecto recesivo.

Hasta ahí, la dinámica esperada. El número que generó sorpresa fue el negativo de 2,5% en la variación libre de estacionalidad, contra marzo, de las exportaciones. "Abril no produjo un boom exportador de largo plazo en la comparación interanual, con una suba del dólar de 120% en el medio, ni de corto plazo en la intermensual, con una disparada de la divisa de 8% en marzo", opinó Kalos.

Esa caída de 2,5% genera preguntas para los números de actividad de abril. La expectativa generalizada entre analistas es que en el cuarto mes del año habrá, gracias al agro, una mejora del PBI. Marginal y en el pozo, pero mejora respecto a marzo. El boom de la cosecha gruesa sería el único sector que traccionaría ya que, con caída del consumo, el resto, mercadointernista, todavía no dio señales de tocar fondo. El ICAE de la UTDT mostró hasta acá una contracción de 0,21% en la actividad económica respecto a marzo. La expectativa es que el agro lo revierta. Sin embargo, el 2,5% publicado ayer no es una buena señal. Para colmo, las importaciones también cayeron 1,4% desestacionalizado.