No fue en vano el minucioso trabajo previo que realizó la cúpula del Banco Central para poder sortear con éxito la licitación de Lebacs del martes último, cuando enfrentaba un vencimiento de $615.883 millones y terminó colocando $620.830 millones. Un encuentro de algunos miembros del organismo con banqueros durante el fin de semana y una cambio normativo en el cómputo de los encajes para que tengan mayor liquidez fueron clave para que los bancos salgan al auxilio del BCRA y jueguen fuerte en la licitación de Lebac.

Así, en un sólo día los bancos aumentaron $74.717 millones su tenencia (un alza de 15%) y pasaron a tener en cartera un total de $560.295 millones, con lo cual ya concentran el 45% del stock total que hay en circulación. El dato lleva alivio a Sturzenegger ya que ante cada vencimiento lógicamente tiene más poder de negociación frente a las entidades que con los inversores, mucho más volátiles al contexto externo y al rendimiento que pague.

Durante toda la corrida cambiaria el rol de los bancos fue clave. De hecho, desde el 24 de abril, cuando comenzó la presión sobre el peso, la cartera de Lebacs de las entidades financieras se incrementó casi 66% y pasaron de tener el 27% del total en circulación al 45% actual, mientras el stock total en circulación se mantuvo prácticamente inmóvil, en torno a los $1.230.000 millones.

En los primeros días, justamente el desarme de Lebacs de los inversores extranjeros fue lo que activó la corrida y la mayoría de los bancos salió comprar esas letras a sus clientes y recurrir a las Leliqs para tener liquidez. Luego los bancos redoblaron su apuesta por las letras del Central, tentados básicamente por la tasa de más del 40% que llegó rendir en el mercado secundario. Ahora, el aumento del stock se debe básicamente a un auxilio a Sturzenegger para que pudiera salir airoso del vencimiento de Lebacs más mediático de los últimos años.

Para el 19 de junio, cuando deba enfrentar un vencimiento de $663.113 millones, el peso de los inversores extranjeros prácticamente será nulo y la tarea del Central para renovarlo será mucho más sencilla. Al mismo tiempo, el organismo monetario ya apunta en ir extendiendo los plazos: ayer vendió $19.000 millones de Lebacs en el mercado secundario, todos en letras que vencen desde julio a octubre.