La calificadora de riesgo crediticio Moodys criticó ayer el recorte en los subsidios a la producción de gas no convencional en Vaca Muerta anunciada la semana pasada por el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, al entender que es una decisión "negativa" porque "representa una disminución de sus flujos de fondos proyectados para el período 2018-2021" para las petroleras, lo cual las podría llevar a revisar sus proyectos de inversión. Para la firma, esta limitación perjudicará principalmente a Tecpetrol, del grupo Techint, que vería reducido su "cashflow" en u$s150 millones o 15% para el 2018 y entre u$s250 y u$s300 millones al año, equivalente a un 13%, para el 2019-2020.

"El cambio en la regulación tendrá implicancias significativas para Tecpetrol Internacional, que opera el proyecto de gas de esquisto más grande de Argentina a través de su subsidiaria local Tecpetrol, y en menor medida para YPF y PAE", señaló la agencia en un reporte, que si bien consideró que no habrá "implicancias inmediatas" sobre la calificación crediticia de las compañías, menciona un freno en el "momentum" que atraviesan los no convencionales.

"Existe el riesgo de que tal cambio en la regulación impulse una desaceleración del crecimiento de los recursos de gas natural no convencional de Argentina, podría debilitar la confianza de los inversores y el entorno de negocios para el sector. Además, es probable que esto persuada a las compañías a postergar o reducir sus gastos de capital en proyectos de gas no convencional, forzando a Tecpetrol, YPF y PAE a realizar cambios en sus presupuestos y programas de inversiones para sus proyectos de gas natural no convencional", alertó Moody´s.

En el caso de Tecpetrol, la calificadora estimó que a pesar del cambio, el área Fortín de Piedra generará dos tercios de sus ganancias internacionales antes de impuestos e intereses (Ebitda), previstas en u$s1.600 millones, y aclaró que la reducción "no afectará significativamente" en los estándares crediticios de la "T".

Entre Techint, YPF y PAE participan en cinco de los ocho proyectos del programa ideado por el ex ministro Juan José Aranguren, que fija un precio estímulo de u$s7,5 el millón de BTU para la extracción de gas de Vaca Muerta y desde 2019 desciende u$s0,50 por año.

En rigor, lo que el Gobierno definió la semana pasada fue que el precio estímulo pagaría solamente para la curva de producción presentada originalmente por las petroleras y de esta manera se quedará afuera todo el incremento que se ubique por arriba de las cifras iniciales.

La principal perjudicada fue Tecpetrol, que se llevaba el 70% de los desembolsos totales a partir de su agresiva inversión en el área de Fortín de Piedra, donde consiguió llegar a un volumen de producción diario de más de 17 millones de metros cúbicos por día, cuando al iniciar la operación esperaba llegar a 8,5 millones diarios. Ante el cambio de reglas, el holding de Paolo Rocca amenazó con iniciar acciones legales.

Al mismo tiempo, el Gobierno informó que no sumará nuevos proyectos al programa, por lo que los que estaban en espera y ya aprobados por la provincia de Neuquén, tendrán que ser revisados.

En ese sentido, la calificadora destacó el nuevo esquema que evalúan los funcionarios con precio incentivo para el gas no convencional con el objeto de promover la producción del hidrocarburo durante el invierno, lo cual ofrecería "algo de apoyo" para los proyectos que esperan su aprobación final, que tienen en carpeta YPF, Pampa Energía, Pluspetrol y Exxon Mobile.