Las compañías de seguros deberán vender sus tenencias de Lebac. La Superintendencia de Seguros de la Nación publicará en los próximos días una nueva normativa que establecerá que a partir de marzo de 2018 las empresas del sector ya no podrán tener en sus carteras de inversión letras internas del Banco Central. La idea es que las aseguradoras comiencen a invertir en instrumentos de mayor duración, en relación con los plazos promedio de los riesgos asegurados. Para evitar problemas con la transición, el Tesoro emitiría nuevas Letes en pesos, aunque las empresas no estarán obligadas a destinar su dinero a esos activos. Además, en línea con la ley de reforma de mercado de capitales que el Ejecutivo envió el lunes a la Cámara de Diputados, el Gobierno habilitará a las compañías de seguros a invertir entre el 30% y el 50% de sus carteras en fondos cerrados destinados a proyectos de infraestructura, inversiones inmobiliarias e hipotecas. Mañana el Superintendente de Seguros, Juan Pazo, se reunirá con funcionarios del Ministerio de Finanzas, que le propondrán un menú de inversiones y buscarán establecer un cronograma para llevar adelante el desarme de posiciones en Lebac. Las compañías de seguros tienen actualmente alrededor de 150.000 millones de pesos invertidos, de forma directa e indirecta (a través de fondos), en letras internas del BCRA, es decir, cerca del 12% del stock total emitido por la autoridad monetaria. Aunque para el mercado esta decisión remite al famoso “inciso k” establecido por el kirchnerismo, que obligaba a las empresa aseguradoras a invertir parte de sus carteras en activos vinculados a la economía real, desde la Superintendencia aclaran que, a diferencia de la imposición del Gobierno anterior, que determinaba en qué proyectos debían volcar su dinero, esta vez las compañías tendrán libertad para elegir entre las distintas opciones que ofrece la plaza local. En la city porteña sospechan que la maniobra tenga que ver con la intención del Gobierno de comenzar a desarmar el abultado stock de Lebac y tratar de dirigir la inversión de las aseguradoras hacia letras hipotecarias, el instrumento que se pretende reflotar en la ley de reforma de mercado de capitales, para que los bancos tengan dónde colocar estos activos y hacerse de más fondos en medio del boom de créditos UVA. También temen que esta medida pueda extenderse en el futuro a los fondos comunes de inversión y a los fondos institucionales. Según fuentes del sector de seguros, la decisión del Gobierno de obligar a las empresas a desarmar sus posiciones en Lebac generará un fuerte dolor de cabeza para la mayoría de las compañías aseguradoras, que hoy presentan resultados técnicos negativos, los cuales vienen compensando con sus resultados financieros, producto principalmente de la alta rentabilidad que ofrecen en la actualidad las letras del BCRA. A partir de ahora, entonces, las compañías de seguros deberán comenzar a poner el foco en tratar de equilibrar sus ingresos por primas y comisiones con sus egresos por el pago de siniestros, haciendo más eficiente su operatoria. Ya el lunes algunas empresas aseguradoras habían comenzado a recibir llamados desde la Superintendencia de Seguros en los que se les adelantó la normativa que será publicada en los próximos días, posiblemente tras la reunión con los funcionarios del Ministerio de Finanzas mañana, y se les sugería comenzar a tener una menor participación en la licitación de Lebac de ayer.