La poca demanda de soja por parte de las fábricas hizo que ayer su precio en la posición mayo, mes en donde se concentran las ventas, cierre en los u$s239 la tonelada, muy cerca de su mínimo que supo verse el 26 de diciembre pasado cuando toco los u$s237,8. El motivo responde al poco margen que tiene la industria producto de las retenciones, lo que hace que aumenten las importaciones desde Paraguay.

Datos de la Secretaría de Agroindustria muestran que a la fecha restan 1,1 millones de toneladas por vender, valuadas hoy en u$s380 millones. Dicho volumen en poder del campo no es dado a la oferta, primero y principal porque los precios no son del agrado del productor, y segundo por el poco margen que tienen las fábricas para ofrecer, lo que hace que muchas de ellas estén paradas hasta los primeros días de marzo mientras que otras apuntan a la importación.

Fuentes de la industria recordaron que el bajo margen responde a que tanto la soja como su transformación en aceite y harina pagan un derecho de exportación del 12%, con un tope de 4 pesos. En ese contexto, el grano tributa en promedio, en concepto de retenciones, u$s90 por tonelada mientras que si se muele esa toneladas se debe pagar u$s100.

Es decir que hay una diferencia negativa de u$s10 para el agregado de valor. Este monto representan un 3% más que los productos de la molienda de soja deben pagar y que está por encima del que tiene la exportación del poroto como tal.

Desde la corredora de cereales Intagro, el analista de mercado Andrés Gosente señaló que "llama la atención que a la fecha el empalme de la soja vieja con la nueva no se haya dado, esto marca el desinterés de las fábricas que sabe que tendrá soja en abril".

En la misma línea, Dante Romano -de Futuros y Opciones (FyO)- dijo que "lo cierto es que la poca oferta local desapareció producto de los bajos precios". "Además está entrando algo de mercadería desde Paraguay lo que tranquiliza a las fábricas aunque esto complicará a futuro la logística en plena cosecha", sostuvo.

Las mismas fábricas resaltaron a este diario que en el contexto actual, en donde se mantiene los derechos de exportación y sin cambios en el conflicto comercial entre China y EE.UU., se mantendrá el mismo volumen de importaciones de 2018 que llego a los 6 millones de toneladas donde cerca de 1,5 millones llegaron desde el mercado norteamericano.

De cara al futuro y entendiendo lo que le puede convenir a la Argentina, Romano aseguró que "sino hay acuerdo entre las potencias, China entrará a Sudamérica en plena cosecha lo que hará que en un principio no se vean alzas en los valores".