El retorno de la sequía en algunas zonas del país empezó a dar alertas, en contraposición a lo que se vio meses atrás. Esta situación se está dando en Córdoba, en donde en lo que va del tercer trimestre la cantidad de precipitaciones tuvo una caída del 50% respecto del 2017. La merma pone en jaque al trigo que ya se sembró, y generó dudas en el inicio de la campaña de maíz 2018/2019. La provincia representa para los cereales la segunda producción más importante a nivel nacional.

Los datos fueron consignados por la Guía Estratégica del Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que advirtió que en un "trimestre frío, la oferta de agua se redujo a la mitad respecto al año pasado". "Para las siembras tempranas de maíz y para repetir los muy buenos rindes del año pasado en trigo, la provincia de Córdoba necesita entre 100 y 120 mm", destacó. Respecto del último informe, la necesidad de agua aumentó un 25 por ciento.

Según la GEA, "si no hay una recarga adecuada del perfil en septiembre, los maíces tempranos van a tener serios inconvenientes para afrontar el mes de diciembre".

El análisis sostiene que las diferencias entre el este y el oeste de la provincia son mucho más notorias, y los milímetros menos: el promedio de lluvias está entre los 15 a 20 mm frente a los 40 a 45 mm del año pasado. Además alertó que faltan de una a dos semanas para que los trigos encañen y aumenten su demanda hídrica. La entidad estimó que será muy difícil acercarse a los 40 a 50 quintales que se obtuvieron en 2017.

Por lo pronto, la BCR concluyó que "algunos sectores ya muestran condiciones de sequía". Al respecto desde el Instituto de Clima y Agua, su director Carlos Di bella lo definió como "una irresponsabilidad decir eso y más cuando en lo que va del trimestre llovió mucho más de lo normal". "Si bien las reservas en las napas están bajas, es habitual para la época del año. Además ahora empieza a llover cada vez más. En resumen no hay nada que indique que hay un estrés hídrico", enfatizó.

En la misma línea, Juan Ioele, técnico del INTA en la provincia de Córdoba resaltó que "si bien en las zona este los suelos tienen menor capacidad de almacenaje, lo que hace que muestren alguna deficiencia, éste no pasa de los primeros 20 centímetros". "Abajo la humedad está en buenas condiciones", afirmó.