La Argentina logró retornar al Sistema Generalizado de Preferencias (SGP) para exportaciones a los Estados Unidos, tras quedar afuera del esquema por espacio de seis años. Esto permitirá que un listado de productos de las economías regionales pueda ingresar en el mercado norteamericano con arancel cero.

Según un comunicado de Agroindustria, hasta el 2011 los envíos comprendían a 500 productos que en aquel momento significaron divisas por u$s400 millones.

Estos abarcaban: vinos, artículos de confitería sin cacao, conservas de carne, aceite de oliva, quesos, maníes y frutillas.

El SGP consiste en el otorgamiento de preferencias arancelarias por parte de países desarrollados a determinados productos exportados desde países en vías de desarrollo, que reciben tratamiento preferencial y reducciones arancelarias significativas.

Desde ya que el beneficio es bueno. Pero si se entiende como una medida que busca compensar el cierre a las importaciones de biodiésel las cuales giran en los u$s1.200 millones, la diferencia es grande.

La apertura al SGP se da porque dichos alimentos no generan un problema para el mercado norteamericano. Muchos de los cuales no generan valor agregado como el maní y las frutillas.

La industria del biodiésel no sólo tiene una gran inversión a sus espaldas sino que convierte un commoditie en un producto para ser usado en forma inmediata.

Hoy todavía se espera la apertura de los EE.UU. a la importación de carne vacuna. Una noticia que se dio a conocer en 2015, pero que a la fecha sigue cerrado. Quizás se dé en el 2018.

La misma situación se ve en los limones que por el momento no hay gran demanda por parte de los importadores.

Por lo pronto, Estados Unidos pacto con la Argentina la llegada de cerdo. Este se suma a Brasil, Canadá y otros países que ya exportan al mercado local.