El Gobierno puso ayer en marcha el proceso licitatorio para la construcción de la represa Portezuelo de Viento, en el sur de la provincia de Mendoza, pero sin usar el sistema de participación público privada ( PPP) para las obras debido a la escalada del riesgo país, que ayer se encaminaba a los 800 puntos básicos.

Lo cierto es que quien tomo esa decisión fue el asesor presidencial Gustavo Lopetegui, quien se reunió con Nicolás Dujovne y Guillermo Dietrich para convencerlos de que había que "freezar" los PPP por la falta de confianza de los mercados en la solidez de las finanzas públicas. En rigor, Lopetegui fue el mensajero del consenso de los economistas, que afirman que es muy poco probable que funcionen los proyectos de Participación Pública Privada ( PPP) en un contexto de elevado costo financiamiento, con un Riesgo País camino a los 800 pb y con varias empresas del rubro quedaron salpicadas por el pago de coimas en los cuadernos de la corrupción. A ello se sumará la incertidumbre política que teñirá el 2019, que hará que la ejecución de proyectos privados se pospongan a la espera del desenlace electoral.

En realidad, la velocidad de la decisión que tomó la Nación en materia de PPP fue una sorpresa para el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, quien se enteró pocas horas antes del anuncio que la represa sería hecha mediante una licitación común, evitando el sistema de participación público privada.

En el anuncio, Dujovne explicó que se pasó del sistema de Participación Público Privada ( PPP) a otro que va a estar conformado por fondos que pueden ser del Tesoro, bilaterales o multilaterales y afirmó que se "permitirá tener un costo sustancialmente más bajo", sostuvo el titular del Palacio de Hacienda, quien remarcó que "lejos de demorar las obras, esto permitirá acelerar el proceso".

Cornejo, en tanto, sostuvo que el proyecto "es el motor del desarrollo del sur de la provincia y agrega energía al resto del país, en armonía con el resto de los proyectos solares, eólicos y de microcentrales eléctricas que se realizan con el Gobierno nacional".

La represa buscará mejorar la capacidad de riego de la zona, producir energía eléctrica para más de 150.000 hogares y generar más de 2.000 puestos de trabajo durante la realización de la obra.

El Aprovechamiento Hídrico Multipropósito Portezuelo del Viento estará emplazado en el río Grande, en el departamento de Malargüe. El mismo persigue los objetivos de proteger la cuenca media y superior del río Colorado de crecidas intempestivas, aumentar el acceso al riego en toda la cuenca y mejorar la matriz energética nacional sumando energía renovable, informó el Ministerio del Interior en un comunicado.

Los pliegos y la documentación técnica de la obra quedaron a disposición de todas las empresas interesadas luego de un acto que se llevó a cabo en Casa Rosada y del que participaron el jefe de Gabinete, Marcos Peña; los ministros del Interior, Rogelio Frigerio, y de Hacienda, Nicolás Dujovne, además del gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo.

Por su parte, Frigerio consideró que Portezuelo del Viento es "fundamental para la provincia, para la región y para el país" y destacó que "es un proyecto multipropósito que no sólo generará riego en la región, sino que también servirá como una protección contra las inundaciones".