El Gobierno y el sector agroindustrial se vieron las caras ayer en la Casa Rosada luego de que el Ejecutivo decidiera frenar la baja de las retenciones al aceite y harina de soja. La medida -que fue ratificada- generó que exportadores alerten la pérdidas de mercados con valor agregado. Los funcionarios se comprometieron a buscar medidas para paliar la vuelta de los derechos de exportación.

El encuentro, que se realizó pasado el mediodía en la Casa Rosada, dejó en claro la preocupación de la industria nacional dado que llegaron hasta Balcarce 50: Roberto Urquía (Aceite General Deheza), Sergio Nardelli (Vicentín) y Amancio Oneto (Molinos Agro). Las extranjeras brillaron por su ausencia. Del otro lado estaban: el vice jefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui y el ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere.

La industria le remarcó al Gobierno que el parate de la baja en las retenciones de medio punto porcentual mensual, lo que la deja hoy en el 23% por seis meses, hace que deje de ser competitivo frente a otros países. Sin embargo los funcionarios le recordaron que la suba del dólar, el aumento de la desburocratización y la apertura de mercados, todas señales a favor de la industria le da una mayor previsibilidad al sector.

Las fuentes de Casa Rosada señalaron que "se dejó en claro que la medida no va ser revisada", y se remarcó "todo lo que se viene haciendo para que las industrias no tengan problemas a la hora de exportar".

Por su parte, y ante la consulta con fuentes de la industria respecto de la reunión que fue en "buenos" términos, se adelantó que el cambio en la política de retenciones hace prever que habrá un sólo mercado a donde llegaran los productos de la cadena oleaginosa: China. Lo que significa que se perderán más de 60 mercados a donde -hasta la fecha- llegan la harina y aceite de soja. Vale recordar que el 90% de los porotos tiene como destino el gigante asiático.

Los cambios del Gobierno puso a dos entidades del campo en veredas distintas. Por un lado Coninagro, que criticó el freno a la baja de los derechos de exportación dado que afecta a todo la cadena que se debe entender como un cluster y no como un mecanismo "unitario".

Para Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) hay una "igualdad" de condiciones con la exportación. La entidad entiende que el Presidente mantuvo su palabra de no tocarle las retenciones al productor.

Lo llamativo es que es precisamente el productor puede terminar perjudicado. Y es que por la menor capacidad de pago por parte de la industria, el precio de la soja percibido tuvo una baja del 3,2% de cara a la próxima campaña. Se entiende que el cambio en las retenciones está relacionada con la participación relativa de la demanda para la exportación de subproductos en relación con la demanda para la exportación de la materia prima.

Por lo pronto, industria y Gobierno decidieron seguir hablando para encontrar puntos de acuerdo que permitan encontrar la competitividad a la hora de exportar.