A meses de que comiencen las primeras obras viales con la modalidad de Participación Público Privada (PPP), crece la tensión entre las contratistas y las proveedoras de asfalto por la disparada en el precio del insumo luego de la devaluación y la suba en el valor internacional del petróleo, principal compuesto para su elaboración.

La principal jugadora del mercado, YPF, amplió la capacidad de producción en su refinería de La Plata ante el boom de obra pública iniciado el año pasado y que ahora se frenó por la corrida cambiaria y el endurecimiento del ajuste fiscal tras el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En lo que va del año, la producción de asfalto en la petrolera estatal se incrementó en un 150% y está funcionando al máximo, seguida por Shell, la otra compañía del sector que elabora este producto utilizado en la construcción de rutas y autopistas.

Una alternativa al exceso de demanda podría ser la importación desde Brasil a Raizen, que se quedó con los activos que tenía la angloholandesa en el país vecino. Pero, al igual de lo que ocurre con el cemento, los costos logísticos de una compra así vuelven a la operación antieconómica.

Lo cierto es que según adelantó el portal La Politica Online, YPF anunció un incremento del 17% en el precio del asfalto que anualizado llega al 50% y ahora los ganadores de la primera tanda de PPP presionan para que se mantenga ese valor en la segunda mitad de año y no complique la ecuación de costos de los consorcios encargados de las mejoras de los caminos.

Recalibrando

En ese sentido, el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, reconoció ayer luego de disertar en el Rotary Club de Buenos Aires que el alza fue una consecuencia de lo que ocurrió con el petróleo y el tipo de cambio. "Los contratos de PPP no se complican. Estamos hablando con las constructoras porque las obras tienen un sistema de recalibración de precios y si estos aumentan, se los reconoce", puntualizó el funcionario. "Estamos en conversación con ellos ante estas dificultades de corto plazo", añadió.

Durante su presentación, Dietrich había admitido que "algún impacto vamos a tener" sobre la obra pública con las nuevas metas fiscales, pero prometió que el año que viene "va a haber más". "Este año vamos a terminar con un gasto de $110 mil millones y en 2019 por los PPP va a llegar a los $150.000 millones", explicó el ministro, ya que el sector privado aportará entre $25.000 y $30.000 millones. Dentro de esa cifra incluyó desembolsos en dólares destinados a los aeropuertos, a donde se duplicarán los fondos, y que con la devaluación representarán "más recursos".