La empresa Transener, transportista de electricidad controlada por Pampa Energía y la estatal Integración Energética Argentina S.A. (Ieasa) en partes iguales, aceptó alguna responsabilidad en el apagón en la mañana del Día de Padre en la Argentina, pero rechazó que fuera consecuencia de la falta de inversión, tal como expuso en el Senado el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui.

Transener afirmó que "reconoce la cuota responsabilidad por los hechos ocurridos en el ámbito de su competencia" y que por eso "pide disculpas por las molestias ocasionadas".

Sin embargo la compañía intentó desligarse de la culpa atribuida por Lopetegui, quien apuntó a malas obras realizadas, al aseverar también que "la falla se debió a un problema técnico puntual y no a la falta de inversión y mantenimiento".

Además, la empresa de transporte de electricidad detalló "los motivos principales que contribuyeron a que una falla fugaz genere el desequilibrio del sistema", mencionando las "condiciones climáticas adversas; el bay pass entre la línea Campana-Colonia y la línea Colonia Elía-Manuel Belgrano, a raíz del traslado de la Torre 412; y el despacho de generación asimétrico, posible por las condiciones de baja demanda, con fuerte preponderancia del Norte".

Ahondando en explicaciones técnicas de lo sucedido, la compañía dijo que "dado el cambio de la configuración, a raíz del by pass, el sistema automático de protección y control, denominado DAG (Disparo Apertura de Generación) no se adecuó correctamente y no reconoció las señales emitidas por los sistemas de protección".

El DAG, explicó el comunicado institucional, fue diseñado de manera conjunta por Cammesa (la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) y otros agentes del mercado, y traspasada a Transener para su operación y mantenimiento en el año 2000.

Este dispositivo, añadió la compañía, "tiene como función la desconexión de generadores ante perturbaciones en las redes, lo cual, juntamente con los esquemas de alivio de demanda y estabilidad del parque de generación, son los mecanismos que permiten acotar el alcance de la perturbación y evitar el colapso del sistema".

El DAG fue concebido como "un sistema automático de protección, cuyo diseño fue programado para fallas simples", pero tras el "inadecuado reconocimiento" de las señales de protección "el automatismo interpretó a la falla simple como doble e inhibió su actuación", señaló Transener.

La compañía destacó también que "en el área en que se produjo el evento la reposición fue inmediata, pero también fue rápida la reposición del servicio general (en 8:30 horas se había repuesto el 75% de la demanda del país)". Y resaltó que eso fue posible debido a la "reconocida formación profesional" de su personal. En esa misma línea, hizo hincapié en su plan de inversiones "creciente y sostenido" y en que "fallas similares se han producido en muchos otros países" desarrollados como Estados Unidos, Suecia, Alemania o Italia.

La culpabilización a Transener por parte de Lopetegui podría favorecer finalmente su privatización total (ya que aún el 50% de la empresa sigue en manos estatales a través de Ieasa), algo que el Gobierno tenía planeado para la primera mitad del año pero que fue luego descartado. Ahora, con el histórico apagón a cuestas, la situación podría volver a cambiar.