El departamento del Tesoro de los Estados Unidos designó oficialmente a China como un país "manipulador de moneda" y pidió la intervención del Fondo Monetario Internacional ( FMI) para que la potencia asiática elimine esta ventaja competitiva que consideran desleal.

Se trata de otro paso más en la escalada de la guerra comercial que lleva adelante Donald Trump contra Pekín, después de la devaluación del yuan que llevó ayer adelante el gobierno de Xi Jinping en respuesta a los nuevos aranceles impuestos por los EE.UU.

Al cierre de esta edición, los futuros de los principales índices bursátiles del mundo se derrumbaban, lo cual anticipaba una nueva jornada complicada para los mercados externos.

Tras la difusión de la decisión Trump volvió a presionar a la Reserva Federal estadounidense mediante un tuit para que tome cartas en el asunto.

"¿Están escuchando? Esta es una violación mayor que debilitará fuertemente a China a través del tiempo", le dijo a la FED en la red social del pajarito.

En el comunicado emitido por el Tesoro, su titular, Steve Mnuchin, apeló a una ley de 1988 que estipula que una de las funciones es "si los países manipulan el tipo de cambio".