El dólar cerró julio con un alza del 3,3% y el mayor volumen operado desde la corrida

El tipo de cambio terminó hoy en leve baja ante otra fuerte intervención oficial en futuros y una nueva suba de la tasa

Pese a una leve baja en la cotización diaria, el dólar cerró julio con un alza de 3,3% la mayor suba en cuatro meses. Tras dos meses de calma, la demanda vuelve a cobrar fuerza y las tensiones cambiarias se incrementan en la previa de las PASO. De hecho, ayer el mercado operó US$1.225 millones, el mayor volumen de divisas desde agosto, uno de los picos de la devaluación de 2018. Con la típica dolarización preelectoral en marcha y pese a la confianza oficial, algunos analistas advierten que el mayor poder de fuego que el FMI le otorgó al Banco Central no es una garantía ante un escenario de corrida.

La divisa minorista cedió ayer 4 centavos ante la fuerte intervención oficial y cerró a $45,02

El BCRA jugó fuerte ayer para contener la presión alcista con ventas en el mercado de futuros y con una nueva suba de la tasa de Leliq, que quedó 13 puntos básicos arriba del martes, en 60,4%. El tipo de cambio minorista cedió 4 centavos, a $45,02 en el promedio de los bancos porteños, y el mayorista recortó 5 centavos, a $43,88.

Con todo, la divisa terminó el mes 3,3% arriba del valor de cierre de junio. La suba se concentró en la segunda quincena, cuando la cotización avanzó 4,5%, luego de dos meses y medio de calma. Es que la salida de capitales especulativos que habían ingresado al país para hacer carry trade -con el que embolsaron jugosas ganancias en dólares- y las coberturas preelectorales reavivaron la tensión.

Así, las grandes incógnitas son cuánta potencia ganará la dolarización en los días anteriores y posteriores a las primarias, y si la entidad que preside Guido Sandleris logrará contenerla, tal como reclama la Casa Rosada.

En el BCRA confían en que el aval del FMI para vender reservas y financiar la fuga de divisas, contra lo que establece el estatuto del organismo, y la ampliación del tope de intervención en futuros serán suficientes. Hace dos semanas, Sandleris afirmó que en el segundo semestre habrá una oferta de US$16.000 millones (entre el aporte del agro y las ventas del Tesoro) sin contar las potenciales ventas oficiales para hacer frente a la dolarización de carteras. El número fue discutido por algunos analistas.

"La apreciación del dólar con libre movilidad de capitales -y la espera de noticias electorales- es un cóctel inestable para cualquier economía emergente", advirtió un informe del Itega. Para el instituto que depende de la Fundación Germán Abdala, juegan a favor de la estabilidad el hecho de que se haya licuado el valor en dólares de los activos en pesos durante la devaluación de 2018 y que buena parte de los inversores de cartera no residentes ya salió del país. Aunque advirtió que en los períodos preelectorales suele dispararse la salida de capitales. Y, en base a los antecedentes, calculó que sólo en los tres meses previos a los comicios podrían fugarse hasta US$11.439 millones (ver aparte).

Así, el Itega consideró que el poder de fuego que otorgó el Fondo no es tal, ya que casi la totalidad de los US$67.891 millones que hay en las reservas internacionales están comprometidos entre encajes de depósitos en dólares, swaps, vencimientos de deuda y otros pasivos. Por eso, sostuvo que el Central "no podrá defender la moneda de una corrida cambiaria de magnitud sin afectar de modo significativo sus compromisos externos".

Algunos analistas consideran que casi la totalidad de las reservas están comprometidas

En cambio, el analista Christian Buteler valoró la artillería ganada por el BCRA pero tampoco la consideró una garantía: "El poder de fuego está, ya que tiene futuros y permiso para usar reservas. La clave pasará por cómo actúe el Central. Si demuestra firmeza para defender un valor del peso, puede llegar a convencer al mercado. No como hizo la anterior conducción, que un día vendía, otro día subía un poco la tasa, otro día no hacía nada".

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