En el marco de la crisis sanitaria global, el Gobierno continúa incentivando la importación de insumos médicos: este martes Afip exceptuó por 60 días del Régimen de Percepción del IVA a la importación de los insumos críticos para evitar la propagación del coronavirus. Lo hizo en el marco de las medidas implementadas para la emergencia. 

Tal como comunicaron desde Afip, la medida alcanza mercaderías como alcohol, desinfectantes, mascarillas de tela y aparatos respiratorios, entre otras, que fueron comprendidas en el Decreto 333/2020. Además, la normativa se suma a la quita de aranceles a la importación dispuesta por ese decreto a comienzos del mes. Ambos instrumentos apuntan a garantizar el acceso a insumos médicos considerados críticos para mitigar la propagación del COVID-19.

La exraordinaria crisis económica generada por la pandemia tiene un beneficio colateral y es que el comercio externo dará cierto alivio a la falta de dólares: si bien las exportaciones ya comenzaron a resentirse con fuerza en febrero y caerán incluso más fuerte en marzo y abril, por la recesión global que afecta a los principales socios comerciales, aún más fuerte sería el impacto sobre las importaciones. 

Y es que la caída de 5,7% en el PBI, tal como la esperan el FMI, el Institute of International Finance (IIF) y algunas consultoras locales, generará una menor demanda de productos del extranjero, tanto para consumo como para inversión productiva. Ese margen de dólares, que se podría sumar al que agregaría un potencial default, daría margen para concentrar las importanciones en insumos médicos.

Por el lado fiscal, la quita de IVA a las importaciones de estos insumos se suma a todo el paquete de medidas que buscan apuntalar a la oferta productiva, con la ampliación del Repro, la suspensión de dos meses del pago de contribuciones patronales y una reducción de hasta 95% de esas contribuciones para las pyme, además de la ayuda para el pago de salarios. Por el lado de la demanda incluye al IFE, los bonos a jubilados y AUH y el bono a empleados de salud. Un total de entre 2% y 2,5% del PBI. 

Si bien está muy por debajo de los paquetes fiscales de países como Alemania, Italia, Estados Unidos, Brasil y Perú, entre otros, en el caso argentino encuentra la limitación de una econonomía con alta inflación y alta dolarización, lo que limita el margen para la emisión monetaria.