El Senado bonaerense aprobó el martes la moratoria impositiva y el régimen simplificado de Ingresos Brutos impulsado por la administración de Axel Kicillof, una iniciativa que estiman beneficiará a unos cuatro millones de contribuyentes.

"La creación de un régimen simplificado de Ingresos Brutos para monotributistas bonaerenses permitirá reducir la informalidad a partir de la inclusión tributaria y financiera", explicó el titular de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires ( ARBA), Cristian Girard.

"Las moratorias serán tanto para contribuyentes afectados por la pandemia como a empresas que actúan como agentes de recaudación y les permitirá regularizar deudas impositivas con quitas que pueden llegar al 100% de las multas e intereses", puntualizó el funcionario bonaerense.

Girard sostuvo que, en la práctica, las nuevas leyes representan "un conjunto de beneficios fiscales para casi 4 millones de contribuyentes".

Este paquete tributario forma parte del Programa de Recuperación Productiva impulsado por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, que incluye a la par de los beneficios fiscales, líneas crediticias y otras medidas tendientes a fomentar la producción, reactivar la economía y generar nuevas fuentes de trabajo.

Respecto de la simplificación de Ingresos Brutos, que beneficiará a cerca de 1 millón de monotributistas bonaerenses, el proyecto prevé agilizar el cumplimiento tributario, reduciendo trámites y restando carga administrativa a las y los contribuyentes.

Cuando el nuevo sistema esté vigente, las personas alcanzadas solo deberán pagar una cuota fija mensual, según su categoría de monotributo. Es decir que al abonar la obligación también estarán pagando, en ese mismo acto, la cuota correspondiente de Ingresos Brutos.

En consonancia con esa simplificación, las y los contribuyentes ya no tendrán que realizar declaraciones juradas mensuales y ARBA los excluirá de los regímenes de recaudación, por lo que ya no se les aplicarán retenciones de ningún tipo.

En cuanto a las moratorias, la primera apunta a contribuyentes afectados por la pandemia y comprenderá deudas prejudiciales de impuestos patrimoniales vencidas durante 2020. Es decir que abarcará al Inmobiliario (incluyendo todas las plantas, tanto en su componente básico como complementario), Automotores y Embarcaciones Deportivas.

La segunda moratoria se enfocará en los agentes de recaudación. Abarcará deudas provenientes de retenciones y percepciones no efectuadas con relación a Ingresos Brutos y Sellos, así como también aquellas efectuadas y no ingresadas o ingresadas fuera de término, vencidas o devengadas al 31 de diciembre de 2020, tanto en instancia judicial como prejudicial.

Las dos moratorias se complementarán con la posibilidad de rehabilitar regímenes de regularización caducos. 

Esta situación comprenderá a contribuyentes con planes caídos provenientes de los Impuestos Inmobiliario –en sus componentes básico y complementario-, Automotores, Embarcaciones Deportivas, Ingresos Brutos y Sellos que dejaron de abonarse durante la pandemia, en el año 2020.

También se podrán regularizar los regímenes de deudas de los agentes de recaudación provenientes de retenciones y percepciones no efectuadas con relación a los impuestos sobre los Ingresos Brutos y de Sellos. Estas rehabilitaciones serán posibles cuando la caducidad de los planes hubiese operado durante el año 2020.